Los candidatos presidenciales de Argentina condenaron ayer, sábado, el asesinato de tres policías dentro de un predio oficial, pero la oposición responsabilizó al gobierno de Néstor Kirchner por la falta de reacción ante la violencia, tema que se metió de lleno en la campaña electoral.
La candidata liberal cristiana Elisa Carrió, a quien las encuestas ubican en segundo lugar en las preferencias de los votantes, calificó el hecho sangriento como "una injusticia brutal".
"Fue un fusilamiento horrendo", afirmó el ex ministro de Economía y presidenciable Roberto Lavagna, que encabeza una coalición de peronistas disidentes y opositores socialdemócratas, y está ubicado en tercer puesto, según los sondeos de opinión.
Lavagna vinculó el crimen de los tres policías ocurrido en una dependencia oficial de la provincia de Buenos Aires "con los problemas de la inseguridad ciudadana" y acusó al gobierno de Kirchner de falta de reacción ante el tema de la violencia. "Hay ocho asesinatos por día, pero el Gobierno no reacciona porque disimula la realidad para llegar a las elecciones", sostuvo.
El postulante derechista Ricardo López Murphy, con escasas chances en los comicios, condenó el triple crimen y señaló que los homicidios "son una grave responsabilidad del Gobierno, por no tener un sistema de seguridad razonable". El arco político opositor encuadró el brutal ataque en el marco de la inseguridad y el aumento de la delincuencia, al contrario del Gobierno que lo atribuyó a algún acto mafioso y lanzó la hipótesis de un crimen para perjudicar a los aspirantes oficialistas por su proximidad con las elecciones.
El 28 de octubre se elegirá también gobernadores en varias provincias, entre ellas Buenos Aires, el mayor distrito electoral del país con 40% de los votantes, y donde las encuestas adelantan la victoria del oficialista Daniel Scioli. Buenos Aires, AFP