Acordes de Metallica, solos de Deep Purple o batería de Black Sabbath forman parte de las nuevas consolas de videojuego que se transformaron en simuladores de bandas gracias a la introducción de nuevos accesorios que hacen creer a cualquiera que es una estrella de rock.
En una exposición antes de su comercialización en E for all, el salón de videojuegos que abre al gran público de Los Ángeles este fin de semana, se mostrarán las virtudes de los programas Guitar Hero III y Rock Band, dos de los juegos destinados a destronar las propuestas similares que están en el mercado.
El simulador de rockeros es el nuevo nicho en un mercado que fue sinónimo de juegos de estrategia, carreras automovilísticas o puntería. Los estruendos del buen rock venden cinco millones de ejemplares. #Los Ángeles, AFP