Faldas cortas, mucho color, transparencias y bermudas nostálgicas de los años 50 dominarán la moda del 2008, según los gurús del Prêt-á-Porter que lucieron su propuesta en París.
Texto: EFE y AFP Fotos: AFP
El verano del 2008 se anuncia corto, muy corto, colorido, brillante, transparente y voluminoso, según los modistos internacionales del Prêt-á-Porter de París, que durante los primeros nueve días de octubre presentaron su visión de la próxima temporada.
Christophe Decarnin, para Balmain, optó por vestidos largos con flecos. John Galliano, para Christian Dior así como para su propia colección, hizo gala de exuberancia controlada, mientras que Stefano Pilati diseñó para Saint Laurent un austero vestuario.
El color fue la estrella. Alber Elbaz, para Lanvin, y Jean-Paul Gaultier, para Hermes, deslumbraron con sedas tornasoladas. Valentino, que presentó su última colección Prêt-á-Porter antes de retirarse, exhibió vestidos de matices sutiles. Marc Jacobs, por su lado, alistó para Vuitton telas caleidoscópicas mezcladas con ácidos colores.
Los estampados, sobre todo floreados, también coparon las colecciones de Leonard, de Elie Saab, de Dries Van Noten y, en una versión más exótica, de Kenzo.
Las cinturas fueron a menudo finas, como en los años 40, pero también abundaron las anchas faldas estilo paraguas de los 50, sobre todo en Christian Lacroix. Alexander McQueen, por su parte, las redujo a la mínima expresión.
Con sus diseños, los gurús de la moda ya decidieron cómo se vestirá la mujer del 2008. Para empezar, las mangas seguirán siendo abombadas y los cuellos voluminosos. El pantalón se usará ancho pero más entallado en la cintura. También se impondrán los pantalones pitillo, los \'legins\' y los de corte seudomilitar de equitación.
En la pasarela de París, el short desfiló con las faldas y túnicas asimétricas, casi siempre cortas. Sin bien tuvieron mucho éxito, nada igualó el reinado del vestido.
En todas las colecciones destacaron los trajes largos para noche, pero también los diseños con pantalón, a menudo cómodamente amplios y acompañados por zapatos de tacón de aguja.
Para las audaces, el espíritu militar se hizo presente, con chaquetas de oficial y charreteras en las colecciones de Gaultier y Chanel; mientras el deporte fue inpiración de algunos creadores como la rusa Alena Akhmadullina y Jean-Charles de Castelbajac. Y es que de todo hay en la viña de París.