La toma del aeropuerto cruceño de Viru Viru fue una más de las batallas entre el fracasado centralismo y las autonomías que vislumbra una Bolivia mejor. Hoy luchamos contra el centralismo del presidente Morales, como ayer luchamos contra el centralismo de Sánchez de Lozada. Ambos son la misma cosa.
La diferencia está en el talante resentido, confrontacional y hegemónico del Gobierno masista. Les encanta utilizar a las Fuerzas Armadas fuera de sus específicas funciones, incluso para dirimir temas meramente administrativos como la dizque corrupción en Viru Viru. Tema más propio de la Contraloría que de la Fuerza Aérea Boliviana.
Viru Viru fue tomado por asalto la madrugada del jueves 18 de octubre. El operativo fue realizado por tropas combinadas de la Fuerza Aérea y de la Policía. La aplicación de fuerza fue totalmente desproporcionada, considerando que no hubo resistencia. Según Human Rights Foundation Bolivia (http://hrfbolivia.blogspot.com), se violaron en esta acción: el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, la Ley Orgánica de la Policía, los Principios Básicos sobre el Empleo de la Fuerza y de Armas, la Carta Democrática Interamericana, y el Decreto Supremo 22310.
Es penoso ver a la Fuerza Aérea atacando a su propio pueblo. Volviendo a reeditar páginas negras de las dictaduras. Olvidando la maldición bolivariana: “Maldito el soldado que dispara contra su propio pueblo”. Las Fuerzas Armadas están siendo utilizadas como milicias de control político, en esta oportunidad comandadas por venezolanos. Y siempre contra Santa Cruz, como en la época de Terebinto.
Pero si la toma fue una execrable muestra de dictadura, la retoma fue una muestra de la dignidad y el coraje de un pueblo. Al llamado de las campanas de nuestra vieja catedral, la ciudadanía salió a defender el patrimonio cruceño, encabezada por el Comité pro Santa Cruz, la Prefectura y la brigada parlamentaria. Santa Cruz nunca olvidará a los villanos de esta historia: Hugo Chávez y Evo Morales, los actores intelectuales. A los ministros Juan Ramón Quintana, Walker San Miguel, Alfredo Rada, Carlos Kinn. Al tristemente célebre “Mariscal de Viru Viru”, general Luis Trigo; principal responsable del operativo, y al
comandante de la Policía Departamental, Roberto Caballero. Vinieron por lana y salieron trasquilados, con la cola entre las piernas.
*Jimmy Ortiz S. escribe desde Santa Cruz.
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