Estudiantes contra Chávez Los universitarios rechazan medidas como la reelección indefinida, el voto a los 16 años y el nuevo modelo de Estado propuesto. Piden postergar referéndum para conocer los cambios.
Miles de manifestantes que se oponen al proyecto chavista de reforma fueron gasificados ayer en Caracas.
Una marcha de miles de universitarios, que culminó con incidentes con la Policía y gases lacrimógenos, llegó ayer frente a la sede de la Asamblea Nacional de Venezuela para entregar un documento en contra de la reforma constitucional planteada por el presidente Hugo Chávez.
Una delegación de ocho jóvenes, que encabezó la protesta contra la reforma constitucional, llegó a la sede del Legislativo en una camioneta blindada de la Guardia Nacional y fue escoltada por funcionarios antimotines hasta la sala, donde se reunieron con diputados.
La marcha de varios miles de estudiantes había sido detenida por la Policía seis cuadras antes de llegar a la Asamblea Nacional, pero los jóvenes forzaron la barrera y avanzaron cuatro cuadras más, límite hasta donde había sido autorizada la manifestación.
Varias barreras formadas por centenares de guardias nacionales y policías antimotines con cascos y macanas fueron desplegadas alrededor de la sede del Poder Legislativo para impedir el acceso masivo al parlamento.
Entre consignas de “¡Reforma no, democracia sí!” y “¡No, no, no nos quitarán el derecho a protestar!”, los estudiantes hicieron un recorrido de cerca de tres kilómetros bajo una lluvia pertinaz.
La sede de la Asamblea fue rodeada por decenas de manifestantes pro-oficialistas con camisetas rojas e imágenes del Che Guevara, que al ver llegar a la comisión de universitarios les gritaban: “¡No volverán!”.
Los universitarios fueron recibidos por el segundo vicepresidente de la Asamblea Nacional, Roberto Hernández, y una veintena de diputados, en un encuentro al que no tuvo acceso la prensa, pero en el que estuvo presente un grupo de estudiantes “bolivarianos”, seguidores del presidente Hugo Chávez.
“Lo que planteamos es que la consulta sobre la reforma constitucional sea el 3 de febrero, para que haya tiempo de conocerla”, declaró luego de la reunión Stalin González, dirigente estudiantil de la Universidad Central de Venezuela, la mayor del país.
“El mensaje es que aquí hay un país, seamos mayoría o minoría, que rechaza esa reforma”, resaltó.
La Asamblea Nacional, integrada en su totalidad por partidarios de Chávez después de que la oposición boicoteó las elecciones legislativas del 2005, se propone aprobar esta semana la reforma propuesta por Chávez para que sea sometida a referéndum el 2 de diciembre.
La reforma propone ampliar el periodo presidencial de seis a siete años con reelección ilimitada, cambios en la división política territorial, la creación de un Poder Popular electo en asambleas, y nuevas facultades al Ejecutivo, como los ascensos militares. También plantea la jornada laboral de un máximo de 36 horas semanales y la creación de un fondo de seguridad social para los trabajadores informales.
El diputado Juan José Molina, del partido disidente Podemos (izquierda), dijo que los estudiantes hicieron “serias y duras críticas a la actitud genuflexa de la Asamblea que le ha entregado el poder al presidente Chávez”.
Los manifestantes “criticaron que la reforma se haya hecho en secreto y de espaldas al pueblo” y que eso se castigará. Caracas, AFP
Dos decisiones en suspenso
La anunciada salida de Venezuela del FMI y el Banco Mundial es una “decisión política tomada”, pero “está en este momento en suspenso” hasta conocerse las gestiones de países emergentes por generar cambios en esas instituciones, afirmó ayer en Washington el ministro de Finanzas venezolano, Rodrigo Cabezas.
“Esa es una decisión política tomada” que “está en este momento digamos en suspenso a la espera de eventuales movimientos que hacen países del G24 en procesos de exigencia de transformación del FMI”, dijo.
“Venezuela no tiene ninguna expectativa de que el FMI pueda ser modificado o cambiado”, advirtió no obstante el funcionario en rueda de prensa.
“Por ahora está en suspenso” la decisión, remarcó. ¿Eso quiere decir que Venezuela está dispuesta a volver atrás con su anuncio?, le preguntaron. “No necesariamente”, se limitó a responder. Washington, AFP