Ecuador rechazó ayer la xenofobia y racismo que se registró durante el brutal ataque de un español contra una menor ecuatoriana en el metro de Barcelona (España), cuyas imágenes retransmitidas por la televisión causaron estupor y enfado en el país.
El Gobierno ecuatoriano “condena las actitudes xenófobas, que son inexplicables e imperdonables dentro de una sociedad del siglo XXI”, declaró la canciller María Fernanda Espinosa, quien se encuentra en España a raíz del hecho. “En cumplimiento con las disposiciones impartidas por el presidente de la República (Rafael Correa), reitero que las autoridades ecuatorianas y las misiones diplomáticas y consulares efectuarán todas las acciones que estén a su alcance para respaldar a los (inmigrantes) ecuatorianos”, agregó en un comunicado difundido en Quito.
El cónsul de Ecuador en la ciudad española de Barcelona, Freddy Arellano, manifestó: “No vamos a permitir que esta agresión quede impune". Quito, AFP