Las fuerzas aéreas del Ejército turco bombardearon ayer posiciones de la guerrilla del ilegalizado Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) en la frontera iraquí, en una acción interpretada desde algunos ámbitos como presión a Irak y EEUU.
Las operaciones militares continuaron en el área de la frontera e incluso en la parte iraquí, según algunas fuentes, y poco después la prensa turca aseguraba que Washington ha ofrecido el apoyo de sus servicios de inteligencia y su aviación para atacar al PKK.
El ministro de Exteriores de Turquía, Ali Babacan, que viajó a Bagdad el martes, dio un ultimátum a Irak para que no permita el uso del territorio iraquí al PKK. Ankara, EFE