El reglamento para bares se mantiene a pesar de la presión La Alcaldía anunció que las medidas de presión de las trabajadoras sexuales y propietarios de bares no lograrán modificar la norma porque salió de la población. Las meretrices denunciaron que fueron golpeadas.
SUTURA DE LABIOS • La imagen muestra a dos de las mujeres que se cosieron los labios en el recinto donde también ayunan.
Por temor a posibles represalias de la ciudadanía alteña, la Alcaldía de El Alto anunció que no retrocederá en la aplicación del Reglamento Municipal que regula la actividad de locales de expendio de bebidas alcohólicas y lenocinios. Tampoco se dejará convencer por las medidas de presión que realizan dos sectores y que ayer se radicalizaron.
A pesar de haber admitido de que la normativa anula la actividad de casi todos esos locales, el burgomaestre, Fanor Nava, afirmó: “El Alcalde no puede dar un pie atrás o cambiar un documento que fue consensuado. Nos debemos a la ciudadanía”.
La anterior semana vecinos de la Ceja arremetieron contra bares, cantinas y prostíbulos bajo el argumento de que generan inseguridad ciudadana y destrozaron cerca de 50 locales. Para detener la furia la Alcaldía aprobó la norma regulatoria que establece, entre otros puntos, la distancia de 500 metros que deben guardar de las unidades educativas y centros de salud.
El presidente del Concejo Municipal, Gustavo Morales, reiteró que los locales legales tienen 90 días para readecuarse a la norma, de lo contrario se cerrarán.
El presidente de los vecinos alteños, Nazario Ramírez, luego de una reunión reservada con la directiva del Concejo Municipal, respaldó las afirmaciones de las autoridades indicando que “la población no permitirá el funcionamiento de locales”.
A dos cuadras del lugar, las trabajadoras sexuales radicalizaron el ayuno voluntario y se cosieron los labios. Ellas piden que las dejan trabajar en las calles y que no las traten como delincuentes, pues denunciaron que sufrieron agresiones y vejámenes dentro el local El Cariñito, cuando efectivos de la guardia edil y de la Policía ingresaron al lugar.
El jefe de la oficina municipal de Defensa del Consumidor, coronel Orlando Lafuente, negó las acusaciones e indicó que sólo clausuraron el local clandestino.
Puntos de vista
“Me patearon los policías” MARÍA Trabajadora nocturna “Anoche (martes) hemos sido agredidas. Los policías han llegado y la puerta la han metido a patadas y la escalera la han roto de El Cariñito. Nosotros estábamos adentro, han abierto y directo a mi brazo me han pateado los policías, eran más de 50, estábamos ocho chicas y nos han dicho p..... de m... salgan de aquí. De la pieza nueve han destrozado todita la puerta y nos han jaloneado afuera”.
“Lo que buscaban era dinero” HILDA Trabajadora sexual “A la fuerza nos han sacado y nos han puesto manos arriba contra la pared y nos han buscado todos nuestros bolsillos. Yo creo que lo que querían era dinero, a los clientes también les han buscado. Eso no es justo, estamos trabajando, no estamos robando, nos han pedido nuestro carnet y tenemos todos los papeles al día. Eran guardias de la Alcaldía y los policías eran 10 ó 20 nomás, toditos nos han agredido”.
“No podíamos escapar” TANIA Trabajadora sexual “Yo estaba en la calle siete de la 12 de Octubre y se han bajado de las camionetas que eran seis o siete y nos han agarrado de las tetas y de abajo, nos han metido mano porque no podíamos escapar (con llanto). Me han dado golpes con tolete y tengo moretes en el brazo y en la nalga. Yo tengo que mantener a seis hijos, soy minera relocalizada y he dicho yo voy a ser p.... para que mis hijos estudien”.