Una comisión conformada por autoridades de Migración de Argentina y de la Pastoral de Movilización Humana de ese país visitaron las ciudades fronterizas de Villazón (Bolivia) y La Quiaca (Argentina), para conocer el trabajo y la documentación sobre el número de niños bolivianos que pasan a diario por esa frontera, como migrantes o por motivos de trabajo (bagalleros).
“Lo que se hizo es considerar la situación de los niños que trabajan y también del paso de niños a través de la frontera. (La llegada de las autoridades de Migración) tiene naturaleza informativa; en consecuencia, vinieron a tomar conocimiento”, informó ayer a La Razón, la Cónsul de Argentina en Villazón (Potosí), Reina Sotillo.
La autoridad agregó que la finalidad es “proteger a los menores de la mejor manera”. Por el lado de Jujuy (Argentina) estuvo en territorio nacional el director de Migración, Rolando Puca.
Sotillo indicó que después de la visita de las autoridades en ambas localidades, se reunieron con la Pastoral de Movilización Humana de La Quiaca, con autoridades migratorias del puente que une a los dos países y con autoridades de seguridad.
LA PROBLEMÁTICA
Salida por la frontera • El domingo 30 de septiembre, este medio publicó un informe que reveló la facilidad con la que niños bolivianos salen del país a Argentina, por los pasos fronterizos de Yacuiba y Villazón.
Compra de testigos • Una semana después se evidenció que en Villazón los abogados pagan testigos para que firmen autorizaciones de viaje. Los niños dejan el país con familiares lejanos, vecinos o padrinos.