El Gobierno de Brasil anunció ayer que redoblará la fiscalización en la industria envasadora de leche, luego de que la semana pasada fueran detectados en el mercado lotes del alimento adulterados con agua oxigenada y soda cáustica, entre otros contaminantes.
El Ministerio de Agricultura y Pecuaria informó que aplicará "medidas de carácter excepcional" debido a las recientes denuncias sobre la calidad de la leche UHT, de larga duración.
La Policía Federal desmanteló una banda que adulteraba leche de vaca, y anunció que "el fraude alcanzaba dimensión nacional involucrando empresas de diversos estados" del país.
Al menos dos cooperativas vendían leche adulterada a envasadoras como Parmalat, Centenario y Calu, que las distribuían en envases de larga duración.
Al menos 66 mil litros fueron decomisados por la Agencia de Vigilancia Sanitaria (Anvisa).
No obstante el Ministerio de Agricultura informó que el producto disponible en los supermercados del país puede ser consumido por la población porque el problema fue detectado sólo en lotes específicos de las tres marcas. Río de Janeiro, EFE