Un niño que jugaba con cerillos causó el incendio que destruyó 21 casas y abrasó 15.379 hectáreas de tierras con vegetación la semana pasada, dijeron las autoridades y anunciaron que presentarán el caso ante la fiscalía.
El niño, cuyo nombre y edad no fueron divulgados, admitió que encendió las llamas el 21 de octubre, informó la sargenta de policía Diane Hecht del condado de Los Ángeles. El incendio fue propagado rápidamente por la presencia de vientos intensos.
“Él admitió que jugaba con cerillos y que accidentalmente encendió el fuego”, indicó Hecht.
El niño fue entregado a sus padres, y el caso será llevado ante la fiscalía de distrito. Se desconoce si fue detenido o citado por la Policía de Los Ángeles.
La deflagración comenzó en una zona cercana a Agua Dulce y se extendió a un ritmo acelerado. Fue uno de los 15 incendios que la semana pasada mataron a 14 personas, destruyeron 2.100 casas y chamuscaron 2.095 kilómetros cuadrados de vegetación entre Los Ángeles y la frontera con México. California (EEUU), AP