El supuesto intento de secuestro de 103 niños chadianos en el que se han visto involucrados 16 europeos, entre ellos siete españoles, ha enfurecido a la población de la localidad oriental chadiana de Abeché, donde se encuentran retenidos los inculpados a la espera de su traslado a Yamena.
El Gobierno de Chad pidió paciencia para que puedan ser juzgados "debidamente" los siete españoles y nueve franceses detenidos el jueves en Abeché por su presunta vinculación con el traslado irregular a Francia de más de 100 niños chadianos para ser entregados a familias.
Seis de los franceses, miembros de la ONG "El Arca de Zoé", fueron inculpados de estafa y secuestro de menores. Tres periodistas galos y siete tripulantes españoles de un avión fueron acusados de cómplices.
Contrariamente a las afirmaciones iniciales del "Arca de Zoé" de que los niños eran huérfanos de la conflictiva región sudanesa de Darfur, datos confidenciales recabados por organizaciones internacionales muestran que el 85 por ciento no son huérfanos y que el 75% tiene padre y madre.
El presidente de Chad, Idriss Deby, calificó a los detenidos como "criminales, pedófilos y traficantes disfrazados de humanitarios". El secuestro de menores se castiga en Chad con penas de entre cinco y 20 años de trabajos forzados.
Francia y España movilizaron a su diplomacia para asistir a sus ciudadanos y asegurarles un juicio justo; y Reporteros Sin Fronteras como el Gobierno galo han pedido que sean liberados los periodistas franceses.
El ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, ha explicado hoy en Marraquech que hacen falta "datos" y "esperar a la decisión judicial" para actuar en el caso de la tripulación española retenida.
Los miembros de la ONG transportaron dos toneladas de material y viajaron ellos mismos el 21 de agosto y el 19 de septiembre pasado en aviones del Ejército francés. Madrid, EFE