El Alto desaprovecha el talento y la fuerza de su población joven Desde la creación de El Alto como municipio autónomo, surgió una generación de jóvenes que combinó dos corrientes para su identidad. Ellos tienen habilidades y quieren aportar.
El talento productivo de la juventud en la urbe alteña se aprovecha muy poco, a pesar de que el 25 por ciento de la población de esa ciudad está comprendida entre los 14 y 25 años y ya existe una generación de muchachos que nacieron en esa ciudad.
La Ley 728, del 6 de marzo de 1985, determinó la creación de la cuarta sección de la provincia Murillo, por ello El Alto tiene 22 años como municipio autónomo y 19 como ciudad.
Hoy se constituye en la segunda urbe más poblada del país con 864.575 habitantes, Santa Cruz es la primera con 1.482.255 y La Paz, la tercera, con 839.718 personas, de acuerdo con las proyecciones del Instituto Nacional de Estadística (INE).
En la ciudad más joven del país existen 213.189 personas comprendidas entre 14 y 25 años, cifra que para el año 2010 se incrementará a 237.683, según datos de la entidad de estadísticas.
En opinión del sociólogo Alfredo Balboa, autor del trabajo denominado El comportamiento ch\'ojcho en los jóvenes alteños, ya existe una generación nacida en la urbe, pero su identidad se alimenta de dos corrientes.
Por un lado, se manifiesta su herencia aymara y las costumbres de sus padres, quienes migraron a la joven ciudad, pero aún mantienen una vinculación fuerte con el área rural.
También recibe la influencia de la cultura occidental y de los propios medios de comunicación. Ambas influencias dan lugar a manifestaciones juveniles alteñas como la de hacer música hip hop, pero en aymara.
Según el texto: Jóvenes y política en El Alto, la subjetividad de los otros, esta peculiaridad se inició el año 2000 y uno de los pioneros fue El Cholo, quien se constituyó en el primer cantante de rap en Bolivia, según la información recopilada del libro.
Otra característica que identifica a los jóvenes alteños es la rebeldía que se origina por las inadecuadas condiciones de vida en esa urbe. Balboa afirma que “hay una bronca contenida y El Alto es una bomba de tiempo”.
Datos del INE sostienen que la tasa de abandono escolar en la gestión 2005 —en el nivel secundario— fue de 7,38 por ciento. El censo del 2001 mostró que el 66,9 por ciento de la población alteña era pobre y vivía con necesidades básicas insatisfechas, las que se manifestaban en el hacinamiento en que vivían las familias, la deficiente atención en salud y el poco acceso a la educación, a lo que se agregó la casi ausencia de los servicios básicos.
Sin embargo, pese al elevado porcentaje de pobreza que se daba en la urbe alteña, se tiene el registro de 5.047 industrias establecidas en esa ciudad, de las cuales el 80 por ciento están constituidas por microempresas, según los datos de la Oficialía Mayor de Promoción Económica de la Alcaldía. En opinión de su titular, Elías Troche, los jóvenes alteños son una fuente de potenciamiento de esas industrias. “Son hábiles por naturaleza y muy trabajadores”, dijo.
Cada año, 12 mil jóvenes se gradúan de las unidades educativas, por lo que la Alcaldía vio la necesidad de capacitarlos e insertarlos al mercado laboral y, al mismo tiempo, potenciar el sector productivo.
Desde mayo del 2006 se puso en vigencia el Programa de Formación Técnica, por el que se instruye a jóvenes en carreras técnicas durante el lapso de ocho meses (tres de práctica) de forma gratuita y en coordinación con institutos ya establecidos en esa ciudad como Infocal, Mejillones o fundaciones como Gregoria Apaza y Cuerpo de Cristo, entre otras instituciones.
En la primera convocatoria se presentaron 380 jóvenes, de los cuales 80 por ciento se insertaron laboralmente y el resto realizó emprendimientos indivi- duales, según asegura Troche. El próximo año se espera triplicar el presupuesto inicial (Bs 200 mil) y llegar a 1.000 jóvenes para capacitarlos en carreras como tornería, mecánica, carpintería, orfebrería, guías turísticos y tejidos, entre otras.
Aumentan alteños oriundos
El Alto tiene un 40 por ciento de población que no es producto del fenómeno migratorio, porque nació en el municipio.
El director de la Secretaría Técnica del Consejo de Población (Codepo), dependiente del Ministerio de Planificación del Desarrollo, Rene Pereyra, señaló que un análisis elaborado por el Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA), da cuenta de este porcentaje. “Estos datos apuntan a que El Alto ya tiene una población con raíces locales”.
Esto significa que esta ciudad no sólo se nutre de las migraciones sino que aumenta su población con personas que nacen ahí, desde 1987, año en el que nace como municipio.
Pereyra dijo que la población no migrante, de hasta 14 años en El Alto, constituye el 88 por ciento. En tanto que se registra el 71 por ciento de jóvenes entre 15 y 19 años y el 55 por ciento de personas entre 20 y 24 años.
El funcionario de Codepo afirmó que el estudio El Alto desde una perspectiva poblacional revela que los distritos 9, 7 y parte del 4 son los que más concentración de jóvenes registran, además de la Ceja y el aeropuerto.
DATOS
Estadística • Según datos del Consejo de Población (Codepo), la mediana (estadística) establece que la población en Bolivia tiene un promedio de 20 años. Este dato se repite en la ciudad de El Alto. La mediana identifica la edad que separa la población más joven de la población más vieja.
Crecimiento • El director de Codepo, René Pereyra, dijo que un trabajo elaborado por el Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA) da cuenta que el 88 por ciento de la población alteña, hasta 14 años, nació en esa urbe, y el 40 por ciento de la población total no responde a la migración.
Cifras • Según estimaciones del Instituto Nacional de Estadística (INE) al 2007, la población alteña comprendida entre las edades de 14 y 25 años es de 213.189, cifra que se incrementará a 237.683 hasta 2010.
Producción • El oficial mayor de Promoción Económica de la Alcaldía alteña, Elías Troche, afirmó que existen 5.047 industrias, de las cuales el 80 por ciento están constituidas por microempresas y se registran 12 mil bachilleres cada año.