Prototipos de robots rodantes colmados de electrónica compitieron ayer en California bajo la mirada del Pentágono, que planteó a los científicos el desafío de inventar sus futuros vehículos de guerra sin soldados dentro.
Organizado en el desierto cerca de Los Ángeles, el “Desafío DARPA”, por el acrónimo de la agencia de investigación del Departamento de Defensa (Defense Advanced Research Projects Agency), se inscribe en un plan aprobado por el Congreso que requiere que un tercio de los vehículos estadounidenses en batalla sean robotizados para el 2015.
Sin piloto y sin control remoto: los prototipos, automóviles en serie o camionetas modificadas, deben poder orientarse por sí mismos e ir de un punto A a un punto B. Para la edición 2007 los organizadores insistieron en la dificultad, ya que se trata de recorrer una “ciudad” recreada en una antigua base militar, cerca de Victorville, a 120 km de Los Ángeles. Los Ángeles (EEUU), AFP