Fracasa el diálogo y vuelve la crisis Los chuquisaqueños rechazaron la tercera y última propuesta del Consejo Político. Ahora, el futuro de la Asamblea quedó en manos de la directiva, que se reúne a las10.00.
El diálogo por la capitalidad plena fracasó ayer y el conflicto de la Asamblea Constituyente volvió a las calles de Sucre, donde la población comenzó a organizarse para una vigilia con el objetivo de impedir el traslado del foro a otro departamento, lo que podría ocurrir hoy, en una reunión de la directiva que ayer fue postergada.
La crisis se desató tras el rechazo de Chuquisaca a la tercera y definitiva oferta de la subcomisión designada por el Consejo Político, lo que provocó que en La Paz el vicepresidente Álvaro García anunciara el cierre del Consejo y dejara el futuro de la Asamblea en manos de la directiva, que ayer no pudo reunirse.
La tensión retornó a la capital, al punto de que fuentes del oficialismo revelaron a La Razón que 141 asambleístas del MAS y de otros partidos habrían confirmado su predisposición a sesionar desde este jueves en Oruro, mientras otro grupo numeroso se quedaría a trabajar en Sucre.
El dato de los constituyentes, que incluso habrían expresado por escrito su consentimiento de trasladarse a Oruro, coincide por antítesis con otro que confirmó anoche, ante las instituciones chuquisaqueñas el asambleísta Édgar Arraya. Dijo que ´la Asamblea continuará trabajando en Sucre con los que se queden´, y aseveró que 105 de sus colegas permanecerán en esta ciudad para reunirse en plenarias y redactar el texto constitucional.
´Nos vamos a quedar aquí para elaborar la Constitución de la democracia; los del MAS harán la Constitución de la dictadura´, complementó el asambleísta tarijeño Alberto López (Podemos), quien participó en las reuniones del Comité Interinstitucional de Chuquisaca y apoyó la demanda de capitalidad plena para Sucre.
Con este panorama, la Constituyente está al borde de dividirse en dos: una que sesionaría en Oruro y la otra, en Sucre. Aunque también hay voces que comienzan a pedir el cierre del foro. La directiva convocó a una reunión a las 10.00 para tomar una determinación.
Ayer, con retraso, la subcomisión del consejo político, integrada por Carlos Romero (MAS), Guillermo Richter (MNR) y Samuel Doria Medina (UN), presentó a las 14.30 la propuesta definitiva al presidente del Comité Interinstitucional por la Capitalidad Plena, Jaime Barrón, en la que se añadió el ofrecimiento de las sesiones de la Comisión de Congreso.
Según Romero, esta comisión, presidida por el Vicepresidente de la República e integrada por nueve senadores y 18 diputados, tendría como sede a Sucre, que de esa manera sumaría entre 20 y 30 sesiones al año, al margen de las ofrecidas antes. Pero, el comité rechazó la nueva propuesta tras considerar que esa comisión sólo se reúne en épocas de receso del Congreso.
Alrededor de 15 oradores de diferentes instituciones se pronunciaron en contra de la última oferta, la mayoría considerándola como ´migajas´, según resumió el propio Barrón al final.
Antes, Romero señaló que el trabajo de la subcomisión del Consejo Político había finalizado con la presentación de esta alternativa y por la noche, el vicepresidente Álvaro García disolvió el consejo suprapartidario y cuestionó duramente a Chuquisaca.
El Comité Interinstitucional interrumpió su reunión, que se desarrollaba a salón lleno en el rectorado de San Francisco Xavier, para escuchar por una radio —cuyo sonido fue amplificado— cómo García hablaba de un ´secuestro reaccionario, racista y fascista´ de la Asamblea.
Denunció un boicot a la mayoría y, además, cerró las puertas a cualquier otra posibilidad de diálogo con Chuquisaca, al sostener que estas ´minorías´ no tienen derecho a pedirlo.
´Sucre nuevamente reacciona humildemente, pero reacciona rechazando estas palabras. No somos una élite, no somos oligarcas, no somos fascistas ni contrarrevolucionarios; somos gente democrática que pide respeto´, respondió Barrón.
Las palabras de García Linera echaron más leña al fuego en Sucre, donde después de varias semanas de tranquilidad volvieron las vigilias ciudadanas a los recintos de la Constituyente y los gritos al cielo de: ´¡Capitalía, capitalía!´, ´¡Democracia sí, dictadura no!´. Redacción Sucre
“No somos una élite, no somos oligarcas, no somos fascistas ni contrarrevolucionarios; somos gente democrática”, Jaime Barrón.