Julien Leblay (26) recorre el mundo en bicicleta para que, a través de los medios de comunicación, la gente conozca su historia y se convierta en un donante de sangre, para salvar vidas.
Hace 10 años, Julien sufrió un accidente que le destrozó los pulmones. “Necesitaba 20 unidades de sangre para vivir; esa cantidad se consigue en cinco años (una persona puede donar las 20 unidades en ese tiempo), y para mí la consiguieron en dos días y viví”, relata a su paso por Bolivia.
Desde hace tres años, Julien recorre el mundo en una bicicleta a la que llamó Teresa, “es mi compañera. Y quiero que la gente pueda salvarle la vida a otras personas a través de mi experiencia; donando sangre se salva vidas”.
La travesía ya lo llevó a 20 países, donde sensibilizó a la gente. Donde llega, dice, tiene hospedaje con ayuda del Rotary Club.