Un atentado suicida en Afganistán apaga al menos 40 vidas Dos bombas dirigidas contra un grupo de legisladores que visitaban una localidad del norte de Afganistán causaron las muertes. 120 personas resultaron heridas. Un kamikaze hizo estallar la bomba en una fábrica.
Al menos 40 personas murieron y 120 resultaron heridas ayer en un ataque suicida contra una comitiva parlamentaria que visitaba una fábrica azucarera en Afganistán, en uno de los atentados más sangrientos desde la caída de los talibanes el 2001.
El atentado ocurrió en la localidad de Pul-i-Khumri, a unos 150 km al norte de Kabul, en una zona relativamente a salvo de la violencia que asola a Afganistán.
"En cuatro hospitales hemos contabilizado a unos 120 heridos y 40 muertos", declaró Yusuf Faiz, responsable de los hospitales de la provincia de Baghlan.
A última hora de la tarde no se había esta- blecido un balance de este ataque a una comitiva encabezada por el ex ministro de Comercio Mustafá Kazimi, según aclaran fuentes oficiales.
Kazimi, diputado por Kabul, fue uno de los seis parlamentarios que perdió la vida, mientras que el viceministro de Agricultura, Ghulam Mustafa Jawad, se encuentra entre los heridos.
El kamikaze detonó la carga cuando la delegación estaba en el interior de la fábrica, dejando tras de sí una escena apocalíptica, según el diputado superviviente Aziz Ahmad Nadem.
"Había mucha gente, entre ellos se encontraban niños, para recibirnos", narró a la AFP.
"Al descender de mi coche oí una inmensa explosión que hizo temblar la tierra y vi llamas y una humareda' espesa elevarse rápidamente al cielo", prosiguió.
"Al avanzar vi a Kazimi muerto en el suelo, con los brazos y las piernas despedazadas, y mucha gente en el suelo estaba muerta, quemados y heridos. Muchos eran niños", relató con la voz quebrada por la emoción.
Una multitud rodeaba los hospitales donde fueron trasladadas las víctimas. Otro grupo de personas se encontraba llorando a la espera de conocer la suerte de los suyos, comprobó ayer un periodista de la AFP.
La delegación parlamentaria estaba integrada por al menos 18 personas, afirmó un diputado en Kabul, Daud Sultanzai.
El presidente de Afganistán, Hamid Karzai, condenó el ataque. "Es un acto de los enemigos del pueblo de Afganistán", afirmó su portavoz Hamidzada.
Según un alto cargo, Kabul envió un helicóptero a la zona para evacuar a los heridos, mientras que la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) contribuía prestando asistencia médica a todas las víctimas.
El atentado no fue reivindicado. Un portavoz de los talibanes, Zabihulá Mujahed, dijo que su organización no está implicada.
Este año 120 atentados suicidas cometidos en Afganistán son atribuidos a los talibanes, autores de una insurrección cruenta desde que fueron expulsados del poder a finales del 2001 por una coalición de Estados Unidos.
La insurrección de los talibanes se ha intensificado con el paso de los años y en lo que va del 2007 al menos 5.000 personas perdieron la vida en esta guerra.
La semana pasada, los insurgentes afirmaron haber expulsado a las fuerzas de seguridad de tres distritos sureños y centrales de Afganistán, mientras el Gobierno anunciaba operaciones militares para que retrocedan.
Los talibanes son aliados de la red terrorista Al Qaeda. Se cree que reciben suministro y entrenan en la frontera con Pakistán, donde podrían estar escondidos sus líderes. Kabul, AFP