La 85ª Asamblea General de la Conferencia Episcopal Boliviana fue inaugurada ayer en Cochabamba. Allá, además de los temas eclesiásticos, se analiza la tensión que se vive en el país.
El nuncio apostólico de Su Santidad, Ivo Scapolo, citando al Catecismo de la Iglesia Católica, dijo que “pertenece a la misión de la Iglesia, emitir un juicio moral incluso sobre cosas que afectan al orden político cuando lo exijan los derechos fundamentales de la persona o la salvación de las almas”.
Las relaciones entre la Iglesia y el Estado, para Scapolo, constituyen un tema de gran actualidad en Bolivia, por el hecho de estar elaborando una nueva Constitución. Por lo tanto, “espero que se tome en seria consideración la Propuesta de la Iglesia Católica en Bolivia a la Asamblea Constituyente”, que es un documento que ofrece valiosa ayuda a todos los bolivianos que “buscan salvaguardar instituciones y valores fundamentales, tales como la libertad religiosa, la vida humana, desde la concepción hasta la muerte, el matrimonio entre varón y mujer, la familia y la libertad de educación”, señaló.
La Iglesia entregará el próximo martes un Mensaje al Pueblo de Dios, donde expresará sus principales preocupaciones por la situación del país y sus aportes. En ese marco, el cardenal Julio Terrazas dijo que para esa tarea la Iglesia se alienta con las palabras de Benedicto XVI, quien pidió renovarse y no temer.
“Estas palabras de aliento parecen muy pronunciadas para el momento presente que vivimos en Bolivia: momento de tensiones, de amenazas, lenguajes violentos e incomprensiones cimentadas en una cultura de enfrentamientos. No se dignifica al ser humano ni se le abre espacio a la participación en la vida de la sociedad, sobre estas bases y de esta manera, sino reconociendo la dignidad de cada persona en cuanto a hijo de Dios”, dijo. Redacción Cochabamba