La policía brasileña capturó ayer a veinte personas, entre ellas diez policías, acusadas de integrar un "grupo de exterminio" responsable por al menos 25 homicidios desde el 2003 en el estado de Ceará, según fuentes oficiales.
La operación "Compañía de Exterminio" para desmontar la organización criminal movilizó a 155 agentes en Ceará, estado del nordeste de Brasil, según un comunicado de la Policía Federal.
Según la policía, la banda está involucrada en varios homicidios encomendados y actuaba como "grupo de exterminio", como se conoce en Brasil a las agrupaciones de pistoleros financiadas por empresarios comerciantes.
Además de los diez policías, en el operativo fueron arrestados un funcionario del tribunal de Justicia de Fortaleza.
El objetivo de la operación fue "capturar a los integrantes del grupo, recoger pruebas que refuercen las acusaciones de los crímenes practicados e identificar otras posibles víctimas". Río de Janeiro (Brasil), EFE