Las damas voluntarias del Ministerio de Gobierno y la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días entregaron ayer un donativo de 52 quintales de víveres que fueron recolectados en un festival folklórico realizado para ayudar a los 300 niños que viven en cárceles de La Paz.
El director de Asuntos Públicos de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, Juan Carlos Pozo, informó que además, a solicitud del Gobierno, está llegando un contenedor con aproximadamente 40 mil kilos de kits de higiene y material escolar para los niños de los penales de todo el país.
El contenedor llegará en tres meses desde la sede de la iglesia que se encuentra en Estados Unidos. La solicitud también fue realizada por el voluntariado (conformado por las esposas de las autoridades del Ministerio de Gobierno) y las trabajadoras sociales de la unidad de Régimen Penitenciario.
El festival folklórico, denominado Cumorah, fue realizado en octubre en el coliseo Don Bosco de la ciudad de La Paz, el ingreso para participar del evento era un kilo de víveres. Los asistentes principalmente entregaron alimentos secos y cereales.
El acto de entrega se hizo ayer en el patio del Viceministerio de Seguridad Ciudadana.