Las autoridades de Régimen Penitenciario del país estarán conscientes de lo que significa más de 36 casos de tuberculosis dentro de un penal como el de Palmasola en Santa Cruz. Y aunque evidentemente el director del Sedes de aquel departamento, Roberto Vargas, aseguró que los enfermos están recibiendo tratamiento, los afectados por la enfermedad han denunciado que las condiciones en las que se hallan no ayudan a su recuperación y que necesitan de un régimen especial dada su gravedad. A este dato se añaden los seis internos que son seropositivos y que temen desarrollar la enfermedad del sida, debido al contacto que tienen con los afectados con tuberculosis. Es tal el riesgo de contagio de la tuberculosis a más personas, que dos mujeres, esposas de internos, han sido reportadas con el mal que aunque tiene cura, el tratamiento es largo y de cuidado.