Varios colegas míos coincidirán en que el tema de la petroquímica se viene hablando por lo menos desde 1975. Ya llevamos 32 años de hablar del tema y nada ha pasado. Hemos visto pasar gobiernos que siempre han tocado el asunto de la petroquímica y recientemente se acuña el término de industrialización, como una bandera electoral, y por los resultados vemos que fueron mentiras. Pero, ¿por qué siempre se enarbola la petroquímica?, ¿por qué cada gobierno sueña con esta quimera? y ¿por qué cada gobierno nada pudo hacer?
Sin duda alguna que estos cuestionamientos deben ser analizados en su justa medida y esperamos que sirva para que en un futuro se hable de petroquímica con mayor precisión. En primer lugar, la petroquímica se caracteriza porque utiliza como materia prima los derivados del petróleo o gas natural, los cuales son obtenidos por procesos de separación física, esta materia prima es requerida en grandes cantidades por el proceso petroquímico el cual se caracteriza porque el proceso central es una reacción química que transforma la materia prima en productos terminados, como urea, polietilenos (plásticos), etc.
Los productos finales del proceso son considerados a nivel mundial como “comodities”, esto significa que los precios se manejan en bolsas financieras especializadas, por lo tanto su precio es en función de la demanda mundial, esto significa que para ser competitivos en los mercados el proceso debe ser absolutamente eficiente.
Por lo general en el mundo existen grandes complejos petroquímicos que, al integrar varios procesos, generan ahorros significativos que los hace competitivos en los mercados. Por lo tanto, es fácil imaginarse que una aventura petroquímica aislada y en el centro de Sur América no parece ser el gran proyecto.
Es de imaginarse que estos grandes complejos están en manos de transnacionales que no sólo son poseedores de los complejos petroquímicos, sino que también son poseedores de la tecnología (know how), esto también les genera grandes ventajas con relación a nuevos proyectos petroquímicos aislados que deben pagar por esa tecnología.
Otro factor importante para el desarrollo de estos negocios es la capacidad para buscar los mercados, y aquí encontramos que los grandes complejos petroquímicos mundiales cuentan con una red de distribución mundial, que les permite producir enormes cantidades, las cuales salen de los procesos ya vendidos. Con todos estos antecedentes, ahora miremos a nuestro país e intentemos el sueño de que queremos hacer petroquímica y encontraremos muchas dudas y demasiados obstáculos. En un otro artículo me referiré a ello.
*Javier Jironda C. es ingeniero.
El Bonosol y su sustituto
Nunca estuve de acuerdo con el Bonosol. Me pareció desde el primer momento una burda jugada demagógica, electoralista a todas luces. Los acontecimientos políticos subsiguientes me dieron la razón.
El impuesto a los pobres
Imaginemos un país tan perverso, que en él se hubiera decretado un día reducir en 10% todos los ingresos de la población. Esa negra mañana, el salario del gerente de la empresa de construcción disminuyó por decreto
Una botella viene flotando
Me habría gustado relatarlo como un cuento de amor, pero los periodistas estamos obligados a aferrarnos a los hechos y prescindir de la imaginación.
Bolivia y la danza peruana
Con este mismo título, publiqué el domingo pasado, en La Tercera de Santiago, donde escribo con alguna regularidad, una nota en que decía que en Bolivia nadie comprendía el desmedido optimismo con que el presidente Evo Morales