Sucre frena la sesión a fuerza de golpes a los asambleístas Al menos ocho asambleístas y cuatro periodistas fueron agredidos durante la vigilia organizada para impedir el trabajo de la plenaria. El Gobierno pide una investigación.
UNA DE LAS AGREDIDAS • Peregrina Cussi, de Oruro, fue protegida ayer por un policía en Sucre.
Al menos ocho asambleístas y cuatro periodistas fueron golpeados ayer por la turba de estudiantes universitarios y trabajadores de la Alcaldía que, por instrucción del Comité Interinstitucional por la Capitalidad Plena, realizaban en Sucre una vigilia para impedir el reinicio de las plenarias de la Constituyente.
Además de las agresiones físicas y verbales, que según las noticias estaban cargadas de un alto contenido racista, los vándalos destruyeron a patadas una de las puertas del Teatro Gran Mariscal, donde se encontraba un grupo de 17 asambleístas, la mayor parte mujeres, que habían asistido a la convocatoria para la reinstalación de las plenarias, que finalmente fue suspendida sin fecha por la Directiva.
Los constituyentes Peregrina Cussi (MAS), Raúl Prada (MAS), Mirtha Jiménez (MAS), Renato Bustamante (MAS), Ramiro Ucharico (Podemos), Loyola Guzmán (MAS), Román Loayza (MAS) y Marcela Revollo (MSM) fueron golpeados en diferentes circunstancias, en todos los casos por personas que habían consumido bebidas alcohólicas, lo que incluso fue reconocido por el comandante departamental de la Policía, José Galván.
“Hay intransigencia y estado de ebriedad de universitarios, no se puede permitir esto. Es una verdadera pena. Acaban de agredir a todo el mundo”, señaló.
“Hay como siete constituyentes agredidos cobardemente. Yo me dirigía en un taxi al Teatro Gran Mariscal y pasó una marcha de la Alcaldía; me reconocieron, pararon el taxi y me agredieron; abrieron las puertas, empezaron a golpearme, me dieron una patada en la cara, me echaron trago, estaban alcoholizados y exaltadísimos, estaban con una bronca infinita contra los constituyentes y querían sacarme del taxi, pero pude aferrarme del volante del taxi, de lo contrario hubiese sido peor”, relató Prada, con el labio hinchado por la golpiza.
Román Loayza dijo que fue golpeado por “universitarios borrachos” luego de haber dado una conferencia de prensa. “No respetaron nada”, lamentó.
A las 9.30, los constituyentes Loyola Guzmán, Renato Bustamante y Marcela Revollo caminaban por la calle Arenales, cuando un hombre comenzó a insultar a Revollo y Bustamante fue atacado a golpes y cayó al suelo, donde lo patearon. La escena acabó cuando Roy Moroni, asambleísta tarijeño del MNR-FRI, auxilió con un vehículo a los tres masistas.
“Me han agarrado con un palo”, declaró Cussi, una de las asambleístas que logró salir del Teatro Gran Mariscal en la mañana. Otros 15 permanecieron encerrados durante 10 horas, hasta las 15.30, por temor a la violencia de los movilizados, que destruyeron a patadas una puerta de ese escenario, ante la mirada de un reducido grupo de policías, según informó la red Erbol.
Además de los constituyentes, al menos cuatro periodistas sufrieron agresiones: Eduardo Cori de la gubernamental red Patria Nueva, Gonzalo Rodríguez de ATB, un periodista de la unidad de comunicación de la Asamblea y otro de la red Erbol. “Lo que pedimos son garantías, no sólo para los que llegamos del interior, sino también para los periodistas de Sucre, porque sólo cumplimos nuestra labor”, dijo Rodríguez.
“Sucre no ofrece las garantías”, denunció la asambleísta Revollo, quien junto a otros seis de sus colegas logró salir de Sucre.
El ejecutivo de la Federación Universitaria Local, Antonio Jesús, dijo que solamente respondieron a las provocaciones.
La presidenta de la Asamblea, Silvia Lazarte, luego de una conferencia de prensa en el colegio Junín, donde anunció la suspensión sin fecha de las plenarias, tuvo que dejar el lugar con ayuda de la Policía, que dispersó a los exaltados con gas pimienta.
Ya en la noche, los representantes del Comité Interinstitucional se reunieron y aprobaron un comunicado de cinco puntos, uno de ellos condenando los actos de violencia registrados durante la jornada. En la oportunidad, el diputado Jorge Alurralde (Podemos) denunció que la violencia fue provocada por personas infiltradas.
En La Paz, el presidente en ejercicio, Álvaro García Linera, condenó la violencia registrada en Sucre y los sectores sociales amenazaron con movilizarse para garantizar la Constituyente. Redacción central y Sucre
“Pude aferrarme al volante del taxi; de lo contrario (la golpiza) hubiese sido peor”. Raúl Prada