Vásquez y Kirchner llegan a la cima de la pelea de celulosa Tras un abrazo con el argentino, el Presidente paraguayo autorizó el funcionamiento de una fábrica. El bloqueo del paso fronterizo por parte de medioambientalistas ha provocado que la crisis estalle en Chile.
LA FOTO OFICIAL • Los presidentes y jefes de Estado que concurren a la XVII Cumbre Iberoamericana en Santiago de Chile, se reunieron y posaron en una jornada de intenso debate.
El conflicto entre Uruguay y Argentina por la instalación de una planta de Botnia alcanzó hoy su punto más álgido con la puesta en marcha de la planta de la firma finlandesa y la decisión uruguaya de cerrar el paso fronterizo cercano a la fábrica.
El conflicto rioplatense se agravó mientras España intensificaba sus esfuerzos por lograr un acercamiento entre Buenos Aires y Montevideo en el marco de la Cumbre Iberoamericana de Santiago de Chile. La decisión del presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, de autorizar este jueves de forma repentina la puesta en funcionamiento de la factoría de Botnia en su país provocó una airada reacción de Argentina.
“La verdad es que estuviste muy mal. Nos diste una puñalada, no a mí, sino al pueblo argentino”, le recriminó a Vázquez su par de Argentina, Néstor Kirchner, en medio de la cita de Chile, según la agencia oficial argentina de noticias Télam.
Previamente, los gobernantes de ambos países se habían dado un abrazo en plena cumbre, después de no cruzar palabra durante casi dos años a raíz de un conflicto que las naciones vecinas arrastran desde el 2003.
En este marco, el Gobierno argentino convocó al embajador de Uruguay en Buenos Aires, Francisco Bustillo, a quien le entregó una nota de “enérgica protesta” por la resolución de Vázquez de dar vía libre al inicio del funcionamiento de la planta.
Pocas horas después, Vázquez ordenó cerrar “el tiempo que sea necesario” la frontera en el puente General San Martín, que une la ciudad argentina de Gualeguaychú con la uruguaya de Fray Bentos, donde fue construida la fábrica de celulosa, para “evitar problemas mayores”.
“Tras varias muestras de flexibilidad por parte de Uruguay, creímos que podía facilitarse un diálogo en la cumbre de Chile, pero, desgraciadamente, no pudo concretarse ante la insistencia (de los ambientalistas argentinos) de mantener los puentes cortados”, apuntó el ministro uruguayo de Medio Ambiente, Mariano Arana.
El cierre de la frontera y del espacio aéreo “es una provocación más, una provocación inútil” del gobierno de Tabaré Vázquez, dijo a EFE el integrante de la Asamblea de Gualeguaychú Gustavo Rivoiller. “Mandar una camioneta con 15 prefectos al medio del puente y con bastones es una provocación. Hay que contener a nuestra gente para que no reaccione”, manifestó.
La fábrica de celulosa es rechazada por autoridades argentinas y ciudades vecinas a Gualeguaychú, en Entre Ríos, frontera con Uruguay, porque afectaría al medio ambiente. Buenos Aires y Montevideo, EFE
Una cumbre muy debatida
Los presidentes y representantes de 22 países libraron ayer un intenso debate mientras lograban converger en una declaración final de la XVII Cumbre Iberoamericana.
El secretario del encuentro, Enrique Iglesias, expresó a periodistas que se dio un diálogo “activo, rico, pero de total convivencia”, pese a las imágenes mostradas del recinto de debates en las que se vio intercambios y participaciones que parecían acalorados entre algunos presidentes.
Las deliberaciones se prolongaron por cuatro horas y media e Iglesias manifestó que no existieron diferencias respecto a lo que será el contenido de la resolución final que se entregará hoy una vez concluido el encuentro.
De momento, destaca una oferta española de crear un fondo de $us 1.500 millones para sanear y entregar agua potable a millones en la región. Santiago, AP