Entre enero y octubre de este año, el Banco Central de Bolivia (BCB) ha retirado 903,4 millones de dólares de la economía para evitar mayores presiones inflacionarias.
El presidente interino del BCB, Raúl Garrón Claure, explica que los títulos públicos emitidos con fines de regulación monetarios aumentaron del equivalente a 248,9 millones de dólares en diciembre del 2006 a 903,4 millones a finales de octubre del 2007.
“El retiro de liquidez mediante la colocación de títulos públicos entre enero y octubre del 2007 es 3,7 veces mayor al realizado durante toda la gestión 2006”.
Asimismo, indica la autoridad, las colocaciones netas de los dos últimos años son las más importantes desde que se iniciaron este tipo de operaciones en el país. “Se debe añadir que el 2007, por primera vez en Bolivia, se iniciaron colocaciones de títulos directamente al público”, recuerda.
Cabe señalar que esta política aplicada por el ente emisor es para neutralizar el crecimiento del dinero y se denomina Operaciones de Mercado Abierto (OMA).
En las OMA, el Banco Central ofrece al mercado títulos-valores con tasas de interés atractivas para capturar o esterilizar el dinero del mercado. Estos papeles —de similares características a un depósito a plazo fijo (DPF)— son comprados principalmente por las entidades financieras.
En otras palabras, el BCB recoge dinero de la economía que podría ser destinado al consumo o compra de bienes y servicios.