La inflación es como un impuesto para los pobres Tres académicos dicen que la espiral inflacionaria es un impuesto a los más pobres. El poder adquisitivo de los salarios cayó en 10 por ciento.
PERSONAS CON INGRESOS FIJOS • La inflación golpea con más fuerza a los trabajadores, que ven reducido el poder adquisitivo de sus salarios. La inflación acumulada se sitúa en 9,68%.
Por definición, la inflación es un impuesto ciego que castiga a todos por igual. Pero, cuando se presenta un proceso inflacionario, donde hay descontrol de precios, los más afectados son las personas de menores ingresos.
Las amas de casa aseguran que por la subida de los precios, cada semana se compran menos alimentos. “Antes gastábamos 10 bolivianos diarios para el almuerzo, ahora hemos aumentado 5, porque todo está más caro”, comenta una ama de casa.
Para el ex presidente del Banco Central de Bolivia (BCB) Juan Antonio Morales, la inflación tiene “costos importantes” de corto y largo plazo. “En lo inmediato va a empeorar la distribución del ingreso, entonces la gente más rica estará más rica, y la gente más pobre estará más pobre”.
Para ser más preciso, la ex autoridad añade que los principales perjudicados con este proceso inflacionario son las personas de ingresos fijos (asalariados) y los ahorristas. “De manera general, todo el país pierde cuando se tiene una alta inflación”, asevera.
Por el contrario, indica que los sectores que estarían ganando con el alza de los productos son “aquellos que tienen capacidad para fijar sus precios, que tienen precios suficientemente flexibles y que los pueden hacer subir”.
Entonces, “anticipándose a que la inflación sea alta, ya están subiendo sus precios y ellos le están sacando tajada a esta inflación”, sostiene la ex autoridad.
Coincidente con este criterio, el director de Maestrías para el Desarrollo (MpD) de la Universidad Católica Boliviana, Gonzalo Chávez, añade que los “grandes perdedores” con una inflación alta es la población asalariada.
La inflación es el peor impuesto, especialmente para la gente más pobre, sostiene el académico y señala que con este proceso inflacionario la gente más pobre “se come sus salarios”.
“En general perdemos todos. Toda la gente que gana salarios, que tiene ingresos en bolivianos o que hace sus depósitos en bolivianos está perdiendo con una inflación elevada”, afirma y explica que si alguien gana actualmente 1.000 bolivianos, con la inflación del 10%, ya ha perdido 100 bolivianos en el transcurso de los últimos 10 meses.
“La inflación altera los precios relativos en una economía, lo que a su vez, en mayor o menor grado, se refleja en una redistribución de la riqueza (...). Por eso, se dice frecuentemente que la inflación es el más cruel de los impuestos, porque afecta más a los más pobres”, dice por su parte el director del Centro de Investigaciones Económicas y Empresariales de la Universidad Privada Boliviana (UPB), Ernesto Cupé.
Ahorristas también pierden
La gente que ahorra en las entidades financieras, ya sea en bolivianos o en dólares, pierde dinero puesto que las tasas de interés pasivas (para los depósitos) están bajas y no compensan el poder adquisitivo de las monedas, que cada vez es menor por la alta inflación.
“Toda la gente que gana en bolivianos y ahorra en bolivianos está perdiendo, también la gente que ahorra en dólares está perdiendo. En general, la inflación es mala. Cuando no se la combate bien, pues afecta a la mayoría de la población”, dice el director de Maestrías para el Desarrollo (MpD), Gonzalo Chávez.
Si bien el que ahorra en bolivianos pierde por la alta inflación (que hasta octubre llegó a 9,68%), el que lo hace en dólares pierde aún más, ya que a la tasa de interés no sólo se le debe restar la tasa de inflación, sino también la apreciación del boliviano. Las tasas pasivas subieron ligeramente en el último mes en la banca. Ahora están, en promedio, en 5%.