La excesiva politización en el tema inflación crea incertidumbre y alienta la especulación, afirma el presidente del Colegio de Economistas de Bolivia, Waldo López, quien lamenta las posiciones cerradas tanto del Gobierno como de los partidos opositores.
“Hay que evitar los dos extremos. Por una parte, de que el gobierno, por una cuestión política, no llegue a buscar la reactivación del sector agropecuario oriental y, por el otro, que la oposición magnifica demasiado el aspecto de la inflación”, precisa.
Desde principios de año, el Poder Ejecutivo y los empresarios agropecuarios se enfrascaron en una discusión sobre la propiedad de la tierra y los cambios a la normativa que regula su tenencia. Posteriormente, la discusión se traslado al ámbito económico. El Gobierno acusó al sector agropecuario de desabastecer de productos al mercado interno.
Los empresarios rechazaron estas acusaciones y afirmaron, por el contrario, que el Gobierno encaminaba al país rumbo a la hiperinflación, tal como sucediera en 1982, durante el gobierno de Hernán Siles. “Creo que en la respuesta del gobierno hay un criterio político que se impone, y evidentemente la oposición también trata de magnificar demasiado, por ejemplo, el caer en la hiperinflación”, indica López.