El público también fue protagonista en la ruta Miles de personas formaron túneles humanos para recibir a los ciclistas. Muchos de ellos colaboraron para evitar inconvenientes
Los tres mejores de las metas volantes. Horacio Gallardo (izq.), Javier Zapata y Víctor Niño.
Óscar y Villazón, un sólo corazón”, decía el estribillo que repetía un grupo de residentes potosinos, que se confundía entre las miles de personas que se dieron cita ayer para ver la llegada de los ciclistas a la calle 15 de Calacoto, en la zona Sur.
Con banderas nacionales en una mano y con papeles picados en la otra, muchos de los asistentes vibraron cuando el parlante anunciaba como ganador de la segunda semietapa a un boliviano, Heriberto Acosta.
Los túneles humanos que se formaron para ver el paso de los pedalistas era similar en casi todo el recorrido por la ciudad.
“La gente está emocionada porque tenemos a un boliviano en el podio, Soliz es más famoso que Evo”, decía Ernesto Paz, un aficionado al ciclismo que junto a su esposa y uno de sus hijos decidió caminar desde Alto Obrajes para ser parte del “circo del ciclismo”, como aseguró minutos antes Eduardo Pérez, director del Grupo Fides, que organiza anualmente el evento.
Los preparativos no sólo fueron de los organizadores, también de la gente. Por ejemplo en las calles céntricas eran las vendedoras las que, con escoba en mano, limpiaron la ruta para que los pedalistas no sufran inconvenientes. Otros en cambio se ocupaban de mantener alejados a los perros. “No es culpa de ellos, pero si se cruzan en el camino de los ciclistas pueden ocasionar accidentes”, explicaba una señora, ubicada la calle 14 de Calacoto, quien minutos antes impidió el paso de un can.
Las lágrimas de emoción de muchos aficionados que recibieron a los ciclistas también fueron protagonistas, especialmente cuando sonaron las notas del Himno Nacional, por primera vez para el campeón boliviano.
Entrevista a Eduardo Pérez director del grupo fides
“Si uno en la vida no crece, muere”
Tiene en mente todas la etapas del recorrido de la I Vuelta a Bolivia, de la que habla con evidente pasión y emoción. Eduardo Pérez, director del Grupo Fides, habló con la prensa deportiva paceña y respondió las consultas de Marcas.
¿Por qué se le puso el punto final a la Doble Copacabana?
Si uno en la vida no crece, muere.
¿Qué resumen hace de los 13 años de competencia?
Mucha fe, muchas críticas y una devoción a la Virgen de Copacabana, que soy un fanático. Hay tres razones por las que Dios mediante, mientras yo viva, vamos a ir a Copacabana: la primera por la Virgen, yo la amo; la segunda por la altura de Tocopa, 4.250 metros. En la Vuelta a Francia hay una elevación de 2.200 y los ciclistas dicen que no tienen aire. Éstos (los ciclistas de la Doble) subieron a esos 4.250 y después por el lago, que es maravilloso.
¿El saldo es a favor?
Somos campeones, ahí está Óscar Soliz. Soliz ha sufrido, yo lo he visto pedalear; en la primera etapa este hombre fue capaz de rodar en bicicleta a 60 kilómetros por hora; luego Lenin Zubieta y otros. Hay empresas como Sinchy Waira, como Casa Real, Monopol y otros que financian y ponen plata, hay una nueva generación en el ciclismo. Si Zubieta hubiese tenido una bicicleta mejor, estaría en una mejor ubicación. Tenemos varias perspectivas de campeones, si tenemos campeones es que podemos.
¿El Gobierno debería dar apoyo?
Sería bueno que el Gobierno no se meta porque, si se mete, el Gobierno la va a fregar.
Para la Vuelta a Bolivia, ¿es posible conformar un equipo con los mejores ciclistas nacionales?
No creo, las ruedas son redondas. Qué pasa en las potencias en el ciclismo en Italia y Francia donde hay equipos privados. No pensemos en una selección nacional, tiene que haber un equipo Glas Casa Real; ya me dijo don Wálter Gallardo (director del sexteto tarijeño), que él preparará a dos equipos, uno Glas Casa Real y el otro Campos de Solana.
¿Qué conceptos recibió de la UCI respecto a esta versión de la carrera?
La UCI, la Doble y el Grupo Fides, un amor para toda la vida.
¿Qué se debe mejorar en cuanto al control antidopaje?
Vamos a hacer una división de la organización para ofrecerle al mundo un laboratorio para el ciclismo. Este año empezaremos estudios sobre EPO. En el ciclismo las instrucciones internacionales, Bolivia está un poco aparte, dicen que los ciclistas deben tener 48 grados de EPO y nuestros hombres tienen entre 52 y 55. Queremos explicar que aquí no es que se dopan, sino que es la patología de vivir a 4.000 metros.