La inflación de la economía boliviana fue analizada por diferentes lentes en el Foro Cainco 2007. Mientras la Corporación Andina de Fomento propuso que no sea considerado un asunto central de la agenda económica, el Fondo Monetario Internacional dijo que el crecimiento sostenido del país depende de este factor.
“Esto es, si tomamos el concepto, un poco la enfermedad holandesa. La bonanza por tener más gas y mayor liquidez hace que haya mayor presión inflacionaria, pero yo no dramatizaría tanto la inflación. He notado que éste es un tema central, pero vamos a tener que vivir con una inflación más alta, porque el cambio de la estructura productiva no se hace tan rápido”, afirmó Enrique García, presidente de la Corporación Andina de Fomento.
En cambio, Esteban Vesperoni, representante del FMI en Bolivia, indicó que la inflación no conduce a un crecimiento sostenido y que, por el contrario, las acciones que se aplicaron contra ella, en el pasado, dieron lugar a la recuperación económica.
En el foro de la Cainco, el FMI sugirió a Bolivia bajar sus niveles de inflación, generar mayores niveles de inversión y garantizar la independencia de los reguladores financieros, para lograr el crecimiento de la economía.
Por su parte, García señaló que la inflación en Bolivia y sus medidas para contrarrestarla deberían ser evaluadas en el marco del contexto regional. “La tendencia a devaluar es muy alta cuando tiene un flujo de divisas tan grande, pero hay que ver el resto. Brasil en los últimos 3 años tuvo una devaluación del 50 por ciento; Colombia del 35; Perú lo mismo y Bolivia apenas 3,5 por ciento”.