Los enfrentamientos entre narcotraficantes y ex paramilitares por el control de los cultivos y rutas de la coca dejan en los últimos dos meses 27 muertos en la población de Istmina (noroeste).
El diario El Tiempo de Bogotá asegura que Istmina, segunda población del departamento de Chocó, se convirtió en epicentro de la guerra entre los “Rastrojos” —sicarios al mando del jefe narcotraficante Wílber Varela— y desmovilizados paramilitares que ahora integran grupos denominados “Águilas Negras”.
El objetivo es quedarse con los cultivos de coca y la ruta que desemboca al Pacífico, desde donde es trasladada la droga a mercados internacionales. La disputa entre grupos armados creció tras la captura del jefe narcotraficante Diego Montoya. Bogotá, AFP