Intelectuales piden repartir a todos el IDH Dicen que la mejor salida es repartir los ingresos entre todos los bolivianos. Cada boliviano mayor de 18 años recibiría $us 100 al año. Se impulsaría la productividad a través del “capital semilla”.
DIGNIDAD • El lunes 5, los ancianos protestaron ante el Congreso por el retraso en la aprobación de este beneficio.
Respaldados en un estudio y un trabajo realizado en dos años, relacionado a los riesgos de la abundancia, un grupo de intelectuales del país propuso una distribución directa anual de los recursos del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH), a través de una renta dirigida a todos los bolivianos mayores de 18 años.
La propuesta la hicieron Roberto Laserna, Juan Antonio Morales, Iván Arias, Víctor Hugo Cárdenas, Luis Carlos Jemio, Luis Baptista, Ramón Daza, Marlene Berríos, José Miguel Gordillo, Mauricio Medinacelli, Carlos Hugo Molina, Carlos Navia, Juan Cristóbal Soruco, Fernando Molina, Raúl Rivero y Eduardo Rodríguez Veltzé. El planteamiento de estos ciudadanos nace ante el riesgo y peligro económico, político y social que representa la relativa abundancia de los recursos provenientes de la explotación de hidrocarburos (pobreza, conflictos sociales y discrepancias).
“Luego de analizar distintas opciones y haber revisado la experiencia boliviana (en minería e hidrocarburos) y para evitar caer en las mismas trampas y problemas, y haber analizado distintas opciones, hemos llegado a la conclusión y convencimiento de que es necesario establecer un mecanismo de redistribución directa de la renta petrolera a todos los bolivianos, sin exclusiones ni intermediarios”, dijo el analista político Roberto Laserna.
Explicó que la propuesta, a la que denominaron “la siembra del gas”, es dar a cada boliviano acceso a la renta que le pertenece, de modo que todos puedan usarla como un “capital semilla” para impulsar la productividad. Los beneficiarios sumarían 5 millones de bolivianos, todos mayores de 18 años, y la renta sería variable, dependiendo de los ingresos que tenga el país. Se la pagaría anualmente, y de acuerdo al cálculo inicial que realizó el grupo, ésta podría llegar a los 100 dólares por año para cada persona, y beneficiaría a cada familia con 200 ó 300 dólares.
“Esta renta convertiría a las personas en sujetos de crédito, y podrían conseguir mayores recursos para inversión”, dijo.
Por su parte, el ex presidente del Banco Central Juan Antonio Morales llegó a la conclusión de que el crecimiento de largo plazo de la economía del país sería más elevado con una distribución directa de la renta a las personas que, dejando los recursos en custodia con los gobiernos, sea central, departamental o municipal.
“La gente tiene incentivos para ahorrar mucho más que los gobiernos, que tiene incentivos para no ahorrar”, añadió.
Frente a la propuesta, el ministro de Hacienda, Luis Arce, dijo que no sólo se debe pensar en rentas, sino también en políticas productivas. “Ir con los dos pies”, uno social y otro productivo.
Reacciones
“Recursos, una fuente de conflictos” JUAN ANTONIO MORALES. Ex presidente del BCB
“Los estudios realizados muestran que la abundancia de recursos naturales es a menudo una fuente de conflictos que crean una pugna entre regiones o entre distintos grupos sociales, pugnas que finalmente terminan afectando al crecimiento económico de largo plazo de los países.
Hay insatisfacción con la regla actual de la distribución de los recursos, estamos viendo la disputa que confronta a gobiernos regionales con el Gobierno central (...). Entonces queda la opción, que tiene varios méritos técnicos y políticos, la distribución directa de estos recursos a los ciudadanos”.
“Participar de la siembra del gas” ROBERTO LASERNA. Analista y sociólogo
“El conflicto actual en este momento, entre el Gobierno central y algunas de las regiones, se origina en el hecho de que ambos niveles de gobierno están convencidos de que ellos pueden garantizar el mejor aprovechamiento de las rentas y recursos por parte de los ciudadanos.
Más allá de los organismos burocráticos, la propuesta es que le demos a cada boliviano acceso a las rentas que le pertenecen, de modo que todos los pobladores puedan usar la renta como un capital semilla y todos los bolivianos puedan participar en lo que hemos denominado la siembra del gas”.