El mandato del presidente paquistaní Pervez Musharraf llegó oficialmente a su fin ayer, mientras la oposición y la comunidad internacional rechazaban categóricamente la organización de legislativas en enero si antes no se levanta el estado de excepción.
En virtud de la ley de excepción, el Gobierno anunció que el mandato Musharraf se prolongará hasta que la Corte Suprema, de la que expulsó a los jueces que le eran hostiles, se pronuncie sobre la validez de su triunfal reelección el pasado 6 de octubre.
Pero los líderes de la oposición y Estados Unidos exigen el levantamiento del estado de excepción, decretado hace 12 días, antes de las elecciones, el 9 de enero. Islamabad, AFP