La controvertida provincia serbia de Kosovo concluyó ayer sus terceros comicios legislativos desde la guerra de 1999, marcados por la incertidumbre sobre su futuro estatus y una elevada abstención.
Según la Comisión Electoral Central de Kosovo, sólo un 24 por ciento de los 1,5 millones de kosovares con derecho a voto habían acudido hasta cinco horas antes del cierre de la votación.
La elevada abstención se produjo a pesar de lo crucial de estos comicios, que deberán definir el Parlamento que probablemente declare en las próximas semanas la independencia de Kosovo.
El principal favorito para hacerse con la victoria y con el cargo de primer ministro, el ex líder guerrillero Hashim Thaci, del opositor Partido Democrático de Kosovo (PDK), adelantó ayer que la provincia proclamará pronto su independencia.
Mientras que pocos albanokosovares acudieron a las urnas, los votantes de origen serbio boicotearon casi por completo los comicios, como anticiparon.
El Gobierno serbio en Belgrado había instado a los 100.000 serbios, que se cree que hay en la provincia, no acudir a las elecciones para no dar así legitimidad a las autoridades kosovares.
Los kosovares debían elegir la composición del Parlamento, de 120 escaños, además de 30 alcaldes y asambleas municipales. La votación se celebra en la recta final de las negociaciones entre las partes enfrentadas sobre el futuro estatuto bajo mediación de una "troika" internacional. Pristina, EFE