Un equipo de arqueólogos descubrió en el corazón de la capital italiana la cueva en la que Rómulo y su hermano gemelo Remo, fundadores de Roma, fueron amamantados por una loba, según la leyenda, anunció ayer el ministro de Cultura italiano, Francesco Rutelli.
“Italia y Roma no dejarán jamás de sorprender al mundo por sus descubrimientos arqueológicos y artísticos. Es increíble que un lugar tan mitológico haya sido encontrado realmente”, declaró.
La cueva, denominada el Lupercale, por el nombre de la loba Luperca, se encuentra en la histórica colina del Palatino y según la leyenda era reverenciada por antiguos habitantes de la ciudad como el lugar donde una loba había amamantado a los legendarios fundadores de la urbe.
Cuenta la leyenda que Amulio expulsó del trono del Lacio a su hermano Numitor y obligó a la hija de éste, Rea Silvia, a hacerse sacerdotisa para evitar que tuviera descendencia. Sin embargo, Marte acabó poseyendo a la bella Rea y ella tuvo gemelos.
Amulio se enteró y ordenó colocarlos en una cesta en el río Tíber para que fuesen arrastrados al mar y muriesen ahogados.
La cesta encalló a unos 20 kilómetros de la desembocadura y los gemelos terminaron por ser amamantados por una loba, y más tarde recogidos por un pastor que los crió junto a su esposa, llamándolos Rómulo y Remo.
Los dos hermanos crecieron y fundaron una pequeña ciudad llamada Roma, en el 753 antes de Cristo. La ciudad creció hasta convertirse en el mayor imperio que ha dominado el mundo.
Según los arqueólogos, el hallazgo de la cueva, ubicada a varios metros de profundidad y que está decorada con mosaicos, fue posible gracias a una sonda que cuenta con una cámara operada por control remoto. La cueva mide 6,5 metros de diámetro y siete de altura. Roma, AFP