Luiz Inácio Lula da Silva afirmó ayer que el descubrimiento de un gigantesco yacimiento de petróleo en su país está probando que “Dios es brasileño”.
“Después de ese descubrimiento (...) se comprueba que Dios es brasileño”, bromeó el Presidente brasileño, haciendo referencia a un dicho popular con el que los brasileños se refieren a sus extraordinarias riquezas naturales, y que dio título a una película del 2003 protagonizada por Antonio Fagundes.
Lula hizo sus declaraciones durante una ceremonia en el Palacio presidencial de Planalto, en Brasilia, días después de que la revista británica The Economist divulgara un artículo afirmando que con ese petróleo descubierto, “después de todo, puede que Dios de hecho sea brasileño”.
La estatal Petrobras y el Gobierno anunciaron hace dos semanas el descubrimiento del yacimiento Tupí en la cuenca de Santos, que cambia el panorama petrolero del país porque puede aumentar en 50% las reservas.
Petrobras anunció también una gran área de 800 km inmediata a ese bloque con potencial para ser una nueva provincia petrolera mundial. Brasilia, AFP