Una mujer boliviana de 30 años, condenada a cuatro años y medio de cárcel por narcotráfico, gozará del beneficio de arresto domiciliario en una vivienda que le consiguió el Servicio Penitenciario Federal a través del obispado de Jujuy (Argentina), para no tener que separarse de su hija que cumplirá cuatro años, informó la agencia gubernamental.
Un artículo firmado por el periodista Hernán Cappiello, de La Nación, asegura que la decisión, de la que no hay antecedentes, fue tomada por el juez federal de Jujuy, Carlos Massaccesi, a pedido de la defensora oficial Silvia Martínez, integrante de la Comisión de Cárceles de la Defensoría General de la Nación.
El Servicio Penitenciario Federal les asegurará a las dos la alimentación y la atención médica. Ella podría ser expulsada al cumplir la mitad de su pena. La mujer fue detenida el 21 de septiembre de 2005 con su marido, cuando cruzaba la frontera desde Bolivia, con su hija y la droga.