Reunidos en una asamblea que aprobó su traslado a Sucre, campesinos de los autodenominados ponchos rojos de la provincia Omasuyos golpearon y degollaron ayer a dos perros en señal de advertencia a los opositores al Gobierno. En medio de los aullidos de dolor de los animales, los enardecidos achacacheños gritaban una amenaza: “Así van a sufrir los perros de la media luna”.
Los dos animales fueron amarrados del cuello y colgados con sogas en una especie de arco improvisado de madera y luego fueron brutalmente golpeados con palos, antes de ser degollados dificultosamente. Alrededor, decenas de ponchos rojos, además de mujeres y niños, celebraban la amenaza, alguno de ellos portando un fusil máuser, que mostraba con orgullo a los periodistas que llegaron al lugar.
La tortura a los animales se produjo en medio de una concentración en el altiplano en el lugar que llaman el gran cuartel Qala Chaka, ubicado a la entrada de Achacachi, donde históricamente los ponchos rojos se parapetaron para su defensa.
El grupo, aliado del Gobierno, se declaró en “pie de guerra” en defensa de la Asamblea Constituyente y advirtió que no dudará en “derramar sangre” con este propósito, mientras mostraban sus pasamontañas y anunciaban que marcharán a Sucre armados con sus látigos y korawas (ondas).
El Alcalde de Achacachi y uno de los ponchos rojos, Eugenio Rojas, junto al dirigente Ruperto Quispe, informaron que se trasladarán este domingo 1.000 campesinos hasta Sucre. “Si hay enfrentamientos nos vamos a tener que enfrentar”, dijo Quispe.
El ministro de Gobierno, Alfredo Rada, cuestionó la actitud de los ponchos rojos. “No es la manera de defender un proceso democrático”, afirmó.