El presidente venezolano, Hugo Chávez, mandó ayer al “infierno” a un grupo evangélico que calificó de “herética” su propuesta de reforma constitucional y también criticó a la Iglesia católica por haber dicho que ese proyecto es “moralmente inaceptable”.
En un acto de la campaña por el Sí a la reforma, que será sometida a referéndum el 2 de diciembre, Chávez llamó “farsante” y “supuesto líder cristiano” al representante del Foro Evangélico de Venezuela que calificó de herejía su propuesta para una nueva carta constitucional.
Chávez recordó que en el referéndum sobre la reforma constitucional del próximo 2 de diciembre no se pone en cuestión su continuidad en el cargo durante los próximos cinco años. “Mi permanencia en el poder no depende del resultado. Sea el que sea continuaré durante los próximos cinco años”, dijo el gobernante ante una concentración de simpatizantes en el Poliedro de la capital venezolana.
Chávez fue reelegido el 3 de diciembre del 2006 para un periodo de seis años. Caracas, EFE