España es un país en continua alarma por la violencia contra las mujeres. Ni leyes ad hoc, ni juzgados especiales, ni observatorios han logrado evitar en lo que va del año la muerte de 71 de ellas a manos de sus parejas o ex compañeros. El asesinato de una mujer después de que en un programa de televisión la sentaran al lado de su maltratador ha dado un nuevo giro al problema.
Svetlana, una rusa de 30 años, acudió a uno de los reality shows que los canales españoles ofrecen diariamente por la tarde con la esperanza de encontrarse allí con algún pariente de Rusia.
Le dijeron que alguna persona quería decirle algo y ella, que llevaba ocho años viviendo en España, pensó en algún familiar de Rusia. Quien apareció fue su ex pareja, el español Ricardo Navarro, que la pidió matrimonio.
Svetlana lo rechazó de forma tajante. Pocos días después, apareció acuchillada y entonces se supo públicamente que Svetlana había sufrido maltratos de manos de quien quería casarse con ella, hasta el punto de que fue condenado a 11 meses de prisión y dos años de alejamiento, aunque la sentencia aún no era firme porque la Policía no había dado con él para poder comunicárselo (la televisión sí).
El diario de Patricia, el programa en cuestión, aseguró que desconocía los malos tratos cuando organizó todo. El caso ha conmocionado a los españoles, acostumbrados a las noticias sobre la muerte de mujeres a manos de sus ex parejas. El 2006 fueron asesinadas 68 y este año, a falta de más de un mes para iniciar el 2008, esa marca ya se ha rebasado. A la fecha llega a las 71.
“El programa puso en riesgo la vida de una mujer y lo hizo bajo engaño”, denunció la presidenta de Mujeres Separadas y Divorciadas, Ana María Pérez del Campo. No todas las voces que se han elevado en España con el caso de Svetlana, madre de un niño de dos años, llegan al punto de acusar al reality show de la muerte de la mujer rusa. Pero todas coinciden en atribuir a estos espacios una frivolidad y una falta de responsabilidad, que en el caso de mujeres maltratadas encuentran intolerable.
“No se puede mediar en situaciones de violencia machista”, asegura la delegada especial del Gobierno contra la violencia sobre la mujer, Encarnación Orozco. www.rionegro.com.ar