La agitación política en Líbano se intensificó después de que el presidente Emile Lahoud dijo ayer que el país está en “estado de emergencia”, le ordenó al Ejército asumir las tareas de seguridad y entregó el cargo sin dejar un sucesor a la vista.
El Gobierno rechazó la orden dada al Ejército, lo cual incrementó las tensiones.
El anuncio generó de inmediato más dudas en medio de la crisis política que atraviesa el Líbano. Muchos temen que las tensiones puedan desencadenar hechos de violencia entre partidarios del Gobierno y oposición.
El Presidente no puede declarar el estado de emergencia sin la aprobación del Gobierno, pero el portavoz de Lahoud manifestó que la administración del primer ministro Fuad Saniora es inconstitucional.
El comunicado ordena al Ejército “presentar las medidas que tome al gabinete cuando sean constitucionales”, dijo.
El Gobierno de Saniora se encontraba reunido cuando fue hecho el anuncio. Beirut, AP