Una granizada terminó con los cultivos de 27 familias en las localidades cochabambinas de Tambo y Pucara, y provocó el deslizamiento de un morro sobre la carretera a Quillacollo.
La Razón visitó la zona ubicada a 40 kilómetros de la capital valluna, donde se evidenció la pérdida de la producción de papa y flores por el granizo que duró al menos una hora, además del cierre de las vías de acceso hacia Morochata y la Cumbre tras deslizarse una colina del sector.
Los camiones que transportaban productos desde la localidad hacia Quillacollo se quedaron varados durante más de tres horas, mientras la maquinaria pesada de la Prefectura cochabambina realizaba las obras de limpieza
para habilitar la vía.
“Hemos perdido nuestra fuente de trabajo, más bien no hubo daños personales, pero dos viviendas están totalmente inundadas”, dijo afligida María Rocha, vecina de la región afectada.
Entretanto, la Prefectura comprometió para las próximas horas la entrega de alimentos y vituallas, según señaló Raúl Ergueta, director del Programa de Desarrollo Rural Integrado para Áreas Deprimidas (DRIPAD).
Por su parte, el viceministro de Defensa Civil, Hernán Tuco, señaló que el Consejo Nacional de Reducción de Riesgos y Atención de Emergencias (Conarade) se encuentra trabajando en un plan de mitigación de desastres.
“El apoyo que traemos es paliativo, luego implementaremos el plan en acción conjunta con el Comité de Operaciones de Emergencia”. Redacción Cochabamba