Distinto como es, no sujeto a los tópicos, Riquelme levantó el estadio Monumental de Buenos Aires con dos golazos ante Chile, de falta directa, el 13 de octubre, por la primera fecha de las eliminatorias sudamericanas.
No le faltó ni ritmo ni precisión ni velocidad. Todo eso que dan los partidos de los que carece por su ostracismo en el club español Villarreal por sus desavenencias con el presidente, Fernando Roig.
Riquelme volvió a la albiceleste y silenció con dos disparos magistrales a los críticos que no entendían cómo el seleccionador argentino, Alfio Basile, había convocado a un jugador al que sólo se le permite entrenarse en su equipo.
Estaba totalmente inactivo. No disputaba ni los amistosos. Aun así, su actuación encauzó una victoria (2-0) muy cómoda de Argentina sobre la nueva Chile del ex seleccionador argentino Marcelo Bielsa en el campeonato regional que anota a los mejores en el Mundial de Sudáfrica 2010.
Bielsa lo sabía y lo temía. Por eso mandó que, en cada falta en contra al borde del área, un pelotón de defensores protegiera a su portero, Claudio Bravo. Fue inútil. Ante una nube de cabezas, Riquelme eligió el palo que, teóricamente, defendía el portero, pero el golpe fue tan potente y ajustado a la escuadra que Bravo ni siquiera movió un músculo.
El gol liquidó a un espumoso Chile, que se hundió definitivamente cuando, justo antes del descanso, Riquelme repitió la operación desde el lado contrario. Se desató Riquelme, recuperó el nivel de la pasada Copa América —Argentina perdió la final ante Brasil— y se asoció a menudo con Messi.
El argentino exhibió la electricidad de su regate y fue saludado entusiasmadamente por la hinchada de River Plate. Al grito de ´¡olé, olé, olé!´.
El romance con la hinchada y su magia goleadora, que estuvo ausente en el choque ante Venezuela, volvieron contra Bolivia.
La selección argentina, que derrotó 3-0 a Bolivia volvió a exhibir el toque distinguido del conductor Juan Román Riquelme, destacó la prensa albiceleste.
Marginado desde hace meses en el español Villarreal, Riquelme descolló con dos goles, incluido otro fantástico tiro libre, y con cuatro dianas es el artillero argentino en la ruta mundialista.
El diario Clarín lo elogió como ´artista exclusivo´, recordó que ´sólo se lo puede disfrutar en la selección´, y elogió el acierto del entrenador Alfio Basile ´al convocarlo pese a que en el Villarreal no juega ni de casualidad´.
Juan Román Riquelme, criado en una humilde familia de once hermanos, nació un día antes de la consecución de la conquista del Mundial de 1978 por la albiceleste. ¿Una premonición? El pequeño estaba destinado y pronto brilló entre los demás.
Y tal es la categoría de Riquelme, que disparó de nuevo su cotización. En el Villarreal no tiene futuro, la única solución para él fue salir de El Madrigal. Para no desperdiciar tanto talento. El País
De perfil...
Román Riquelme
Nombre: Juan Román
Riquelme.
Lugar y fecha de nacimiento: En San Fernando, provincia de Buenos Aires, Argentina, el 24 de junio de 1978.
Estatura y peso: Mide 1,82 y pesa 75 kg.
Posición: Mediocampista ofensivo.
Trayectoria: Argentinos Juniors (1996), Boca Juniors (96-02 y 07), Barcelona (02-03) y Villarreal (03-07).