Capitán y dueño de los tiros libres en el Club Atlético Independiente, de Argentina, entre 1998 y 1999, así fue recordado el pasado sábado el jugador boliviano Óscar Sánchez en el clásico de Avellaneda.
En el duelo entre Independiente y Racing, que terminó 0-0, se cumplió un minuto de silencio antes de comenzar el encuentro.
Sánchez jugó en los Diablos Rojos de Avellaneda, tal como se denomina popularmente a Independiente, donde por su temple logró un lugar de liderazgo y con la precisión de sus tiro libres, logró marcar 10 goles.
Antes de ello, Sánchez estuvo en Gimnasia y Esgrima de Jujuy, plantel en el que jugó junto a su compatriota, el yungueño Iván Castillo, fue en la temporada de 1997 y 1998.
En la página web Furia Roja, que la promocionan los hinchas de Independiente, también se recuerda al jugador y se menciona que Independiente pagó 1.350.000 dólares por su pase a pedido particular del entonces técnico César Luis Menotti.