El clima y aviones hidrantes aplacan el fuego en Malibú El gobernador Arnold Schwarzenegger dijo que los incendios acabaron con 53 viviendas y 27 edificios, además evacuaron a 14.000 personas.
APOYO AÉREO CONTRA EL FUEGO • Un grupo de bomberos observa el trabajo de uno de los aviones hidrantes que ayudaron a controlar el fuego que desde el sábado arrasó casas en EEUU.
El clima favorable y la asistencia de aviones hidrantes contribuyó ayer con los esfuerzos realizados por los bomberos estadounidenses para controlar un incendio que ha destruido decenas de viviendas en Malibú.
Se trata del segundo incendio importante que castiga a la zona de Malibú en dos meses.
Una brisa fresca proveniente del Pacífico mantuvo bajas las temperaturas y aumentó la humedad el domingo, mientras 30 aviones hidrantes arrojaron agua y lograron contener la mayor parte del fuego. Ayer, dos aviones más ayudaban con estas tareas.
El incendio estaba un 90 por ciento contenido ayer, tras haber quemado más de 1.983 hectáreas. Los bomberos esperaban controlar el incendio anoche.
Los habitantes comenzaron a regresar el domingo para ver si sus viviendas habían logrado sobrevivir a un incendio que destruyó 53 casas en esta zona costera de personas adineradas.
Varios hogares ubicados a lo largo de una carretera cerca de donde comenzó el incendio el sábado fueron reducidos a escombros ennegrecidos, mientras que otros quedaron intactos.
"Realmente no hay razón para ello (los incendios), no tiene sentido", indicó Frank Churchill, quien regresó a su casa junto a su esposa y sus cuatro hijos para descubrir que ésta casi no sufrió daños, mientras que otros tres hogares vecinos fueron totalmente destruidos.
En total, el incendio del sábado destruyó 53 casas y 27 edificios, informó el gobernador de California, Arnold Schwarzenegger. Otras 34 viviendas sufrieron daños y cerca de 14.000 personas se vieron obligadas a evacuar por el incendio azuzado por vientos cálidos y secos en la región de Santa Ana, al este de EEUU.
Malibú estaba aún recuperándose del incendio del mes pasado que arrasó 1.850 hectáreas y destruyó seis casas, dos comercios y una iglesia cuando los vientos comenzaron a fustigar nuevamente. Malibú. (EEUU), AP