La Liga Católica de Estados Unidos ha lanzado una campaña en contra de La brújula dorada, una superproducción dirigida al público infantil que adapta el primer tomo de la trilogía de Philip Pullman, La materia oscura y que ha sido acusada de “conducir a los niños al ateísmo”.
La polémica surge a raíz de que en ese mundo imaginario, el poder está en manos del Magisterium, una orden religiosa que ahoga la individualidad y controla las almas de los niños, actitud contra la que se erige la pequeña Lyra Belacqua, poseedora de la brújula dorada que da nombre a la película que contiene la verdad suprema.
La organización contempla esta premisa como una voluntad, por parte de Pullman, de “promover el ateísmo y denigrar la cristiandad a los ojos de los niños”, según explica en su página web su presidente, Bill Donohue.
El colectivo “pide a los cristianos alejarse de esta película, porque sabe que el film incitará a leer los libros: Padres ingenuos que llevan a sus hijos a ver la película pueden ser impulsados a comprar los tres libros como regalo de Navidad”.
El escritor explicó que en sus libros se traslada su opinión de que “la religión es mejor cuanto más lejos está del poder político (...)”. Redacción internacional, EFE