El general Danilo Lim y el ex oficial y actual senador Antonio Trillanes, los líderes del motín frustrado en Filipinas, fueron trasladados ayer al centro de detención de máxima seguridad del cuartel general de la Policía.
Lim y Trillanes, junto al ex vicepresidente Teofisto Guingona, quien les apoyó cuando decidieron atrincherarse ayer con decenas de soldados en el Hotel Península de Makati, en Manila, llegaron en un convoy de vehículos armados a la base de Camp Crame poco después de las 06.00 hora local (18.00 HB del jueves), según los medios locales.
Tras cerca de siete horas de tensión, las fuerzas de seguridad aplastaron el motín llevado a cabo en pleno centro financiero de la capital y cuyos instigadores exigían la dimisión de la presidenta, Gloria Macapagal Arroyo, a la que acusaron de corrupción.
El Ejecutivo dijo que no prolongará el toque de queda durante el fin de semana, pero mantendrá el estado de máxima alerta en los puestos de control para seguir deteniendo a más sospechosos de haber tomado parte en el motín.
Respecto a la detención de los periodistas, 17 han sido ya liberados después de que la Policía no encontrara motivos para procesarles y hubiera comprobado su identificación, pero el resto continúa en calabozos militares.
Las fuerzas de seguridad recibieron la orden de apresar a todos los civiles que se encontraban en el Península para impedir que los rebeldes pudieran escapar haciéndose pasar por reporteros. Manila, EFE