El presidente francés, Nicolas Sarkozy, afirmó que los recientes disturbios en el extrarradio de París no tenían “nada que ver con una crisis social” y por el contrario son actos de “vandalismo”.
“El 2002 (cuando Sarkozy llegó al Ministerio del Interior) iniciamos una política determinada que dio sus frutos, pero que vamos a ampliar”, aseguró en un discurso sobre temas de seguridad ante unos 2.000 policías y gendarmes en París.
“Rechazo toda teoría que lleva a considerar a cada delincuente como una víctima de la sociedad y a cada motín como un problema social”, insistió.
Explicando los problemas en los suburbios, se refirió a la economía paralela, señalando en particular el narcotráfico que, según estimó, transformó zonas de la periferia urbana en guetos y a la población en rehenes y víctimas de los delincuentes. Los enfrentamientos “no tienen que ver con una crisis social y todo de vandalismo”, dijo. París, AFP