El Congreso de Ecuador, controlado por la oposición, fue disuelto ayer por la Asamblea Constituyente de mayoría oficialista, que asumió la función legislativa en el primer día de sesiones en la localidad de Montecristi, constató la AFP.
Con 110 votos a favor, la Asamblea de 130 curules, “declaró en receso” a los 100 diputados del Parlamento unicameral hasta cuando sea sometida a referéndum el 2008 la nueva Constitución, que redactará durante los siguientes seis meses.
El Parlamento se había anticipado el miércoles a la resolución adelantando sus vacaciones de un mes de fin de año, no sin antes advertir sobre las sanciones internacionales que vendrían tras su disolución y acusar al Gobierno de iniciar una dictadura.
No obstante la Asamblea, invocando unos plenos poderes que cuestiona la oposición de derecha, tomó la decisión luego de que Correa pidiera insistentemente la disolución del Congreso alegando la supuesta incompetencia y corrupción de los diputados. La Asamblea también ratificó al presidente Rafael Correa, quien había puesto su cargo a disposición del órgano. Montecristi, AFP