El Gobierno promueve el consumo de cereales por su valor nutritivo Se trata de granos como la quinua, cebada, amaranto, frijoles, sésamo y la cañahua, que se pueden preparar de diversa manera. Estos productos se producen en el país y un grupo de ellos se distribuye como parte del subsidio de lactancia.
FERIA DE PRODUCTOS NATURALES • En la imagen de archivo se observa a campesinos productores de cereales que elaboraron masas y otros derivados para el consumo familiar.
Por su alto valor nutritivo, cereales y otros granos producidos en el país, como quinua, cañahua, avena, cebada, amaranto, frijoles y sésamo (este último en desarrollo), son promovidos por el Gobierno para su consumo.
Uno de los mecanismos de promoción de estos alimentos es el subsidio de lactancia, que como prueba piloto incluyó una dotación de algunos de estos productos para que la madre gestante y de manera indirecta su familia los consuman.
El nutricionista Boris Calle confirma el alto valor nutritivo de estos alimentos. Cita como ejemplo a la cañahua, que “es un cultivo rico en proteína, con una buena cantidad de aminoácidos, esenciales y no esenciales, siendo un alimento energético de considerable valor alimenticio y nutritivo para el consumo humano. Puede ser ingerido en forma de fideo, barra energética, chips, tostado y en forma de harina”, informa.
Calle se refiere también a los beneficios de la quinua, que desde el punto de vista nutricional y alimentario “es la fuente natural de proteína vegetal, es económica y de alto valor nutritivo por la combinación de una mayor proporción de aminoácidos esenciales para cualquier ser humano”.
En ese contexto, al incorporar estos víveres en el subsidio, el Ministerio de Salud busca, según Andrés Coca, responsable de Asignaciones Familiares de ese despacho, mejorar la nutrición de las madres y sus familias, pero además otorgar oportunidades a pequeños y microempresarios productores de cerales y granos.
Por esta razón, los proveedores de los productos son agropecuarios de pequeñas y medianas empresas, en algunos casos asociadas, para poder responder a la demanda del subsidio.
La autoridad asegura que la dotación mensual representa alrededor de 4.600 calorías, “cuando una mujer embarazada necesita 2.500, es decir, se les entrega más de la mitad”.
“Todos estos productos, o la mayoría, son nacionales y no se consumen aquí, se desconoce su valor nutricional. Además son alimentos con calidad de exportación (...), en todas las envolturas están sus indicaciones y sus recetas”, agrega Coca.
Destaca que para hacerlos más atractivos se presentan en diversos sabores y con recetas, entre otras particularidades.
Este medio recogió el testimonio de una madre beneficiaria del subsidio de lactancia, quien explicó cómo aprovecha la dotación de cereales.
“Son varias vitaminas que la familia, las madres y los bebés necesitan y estos alimentos son fáciles de preparar. (A los cereales) Se les agrega leche o agua, se hierven con canela y azúcar, y se los puede tomar fríos o calientes. La quinua o la cebada se pueden hacer hervir con leche, se preparan con azúcar o miel y ya están listos para comer”.
Por otra parte, el Gobierno, a través del Ministerio de Salud, desarrolla una agresiva campaña contra la desnutrición, que invita a la ciudadanía a consumir productos naturales altos en contenido de hierro y vitaminas.
Con ese fin lanzó el programa Desnutrición Cero, que busca eliminar la desnutrición en menores de cinco años, con énfasis en menores de dos años y en mujeres embarazadas que viven en municipios vulnerables.
LA QUINUA EN BOLIVIA
Demanda en el mundo • Alrededor del 40 por ciento de la quinua que se consume en el mundo, sobre todo en mercados de Europa y Japón, se produce en Bolivia, en particular en el departamento de Oruro y el altiplano sur de La Paz.
Quinua real • Es la variedad que se exporta debido a que el grano es de mayor tamaño y porque posee menos saponina, un compuesto que se debe extraer para su consumo y que se emplea en la fabricación de detergentes (jabón).
Consumo en Bolivia • La demanda es reducida en comparación con la producción que se exporta. En la mesa se emplea, básicamente, en sopas. Industrializada se encuentra en diversas marcas de granola.
EL Valor nutricional DE CADA alimento
Avena • Este cereal contiene más proteína que el maíz, el arroz o el trigo, además de proporcionar fibra para el cuerpo.
Sésamo • Las semillas de sésamo son ricas en calcio y contienen cantidades útiles de caroteno, hierro y vitamina B, entre otras.
Quinua • Es uno de los cereales más recomendados para el consumo; contiene proteínas, minerales, fósforo y magnesio.
Frijoles • En su composición contienen proteínas, lípidos e hidratos, además de vitaminas del tipo A, B1, B2 y C.
Cebada • Contiene gluten, para el pan, y su extracto de malta se usa para energizantes y cervezas; contiene proteínas, fibra, ácido fólico, hierro y calcio.
Amaranto • Es relajante y desestresante, posee proteínas, lisina, aminoácidos y sales minerales.
Algunas formas de preparación
Platos de mesa
Quinua • Ensalada: cocinar una taza de quinua con dos tazas de agua en olla a presión durante 10 minutos. Luego, vaciar a un recipiente y agregar cebolla y tomate picados menudamente, vinagre, aceite y sal, para luego decorar con toques de perejil.
Frijol • Ají de frijol. Cocer los granos en agua con sal hasta que éstos se ablanden. Incorporarlos a un jigote preparado previamente con carne en trozos o molida, cebolla picada, ají colorado y papas picadas. Chorizos y tocino mejoran su sabor.
Bebidas frías y calientes
Cañahua • Bebida caliente. Hervir cuatro tazas de agua con canela y azúcar al gusto. Agregar seis cucharadas de cañahua en polvo, mezclar a fuego mediano durante siete minutos y vaciar dos tazas de leche. Puede consumirse en el desayuno.
Cebada • Bebida fría. Utilizar cebada en granos, medir una taza de las semillas con cinco de agua. Hervir a fuego mediano habiendo agregado canela, calvo de olor y azúcar al gusto. Dejar reposando mientras enfría para luego consumir.
En repostería
Avena • Galletas. Batir una taza de mantequilla con dos de azúcar; agregar dos huevos, media taza de pasas, media de nueces, una cucharilla de clavo de olor molido, otra de canela y media de sal. Luego añadir dos tazas de harina y tres de avena hasta conseguir una masa uniforme. Verter en porciones en el molde y luego llevar al horno caliente.
Amaranto • Galletas. Batir una taza de margarina con dos de azúcar; agregar dos huevos, una cucharilla de esencia de vainilla y canela, y clavo de olor molidos, al gusto. Añadir dos tazas de harina y una de amaranto. Mezclar los ingredientes hasta conseguir una masa uniforme. Colocar porciones separadas en el molde para luego llevar al horno.