La derrota del presidente Hugo Chávez en el referéndum del domingo significa un golpe contundente para Cuba, cuya economía depende altamente de Caracas, a tal punto que el propio Fidel Castro previó para su país tiempos “duros” ligados a la suerte que corra Venezuela.
En la primera reacción oficial, el canciller cubano Felipe Pérez Roque afirmó ayer que Cuba tiene “tiempo para pensar” sobre cómo le impacta el triunfo del No, tras destacar la “dignidad” con la que Chávez reconoció la derrota de su propuesta.
“Sólo se ha rechazado por una estrecha votación el proyecto de reforma. Chávez sigue siendo el presidente hasta el año 2013, así que tenemos tiempo para pensar en eso”, declaró el Canciller cubano. La Habana, AFP